Para tranquilizar a mis amables lectores, diré que la Porverita está mucho más recuperada y hoy ha tenido un día casi normal y francamente bueno en la UNIA con el recorrido que Rafael Cremades -apasionado, como pocos, con el baile sevillano y el tablao Los Gallos- ha hecho de la trayectoria bailaora y profesional de Pepa Montes, con la colaboración decisiva y elocuente de la propia artista.
He disfrutado por hoy, y por lo que no pude disfrutar ayer -con Manuel Curao y Enrique Morente-, debido a la congestión, dolor de garganta, cabeza pesada, moqueo y nauseas que me ocasionó el aire acondicionado de teatro de la Maestranza.
La verdad es que Pepa y Rafael destilaban pasión por todos sus poros y nos han contagiado su entusiasmo a todos los presentes. Con la elocuencia que le otorga una vida destinada para el baile y que ha sabido llevar adelante con dedicación e inteligencia, Pepa nos ha hecho pasar un rato muy bueno y muy bien ilustrado por el periodista, con fragmentos grabados de algunos momentos de su carrera: tanguillos con un Chano Lobato pletórico, soleares, cantiñas y mirabrás... y unos fantásticos tangos extremeños.
Nunca he visto bailar unos tangos con tanta elegancia y tal diversidad de pasos o mudanzas -¡y mira qué es difícil que los tangos den tanto de sí!- y conservando la alegría contagiosa de este baile fiestero y de celebración; el único que para mí admite el baile de pareja.
Me ha sorprendido que Rafael empezara monstrándonos esos tangos portentosos, porque después de abandonar mi querida Málaga y sus pandas de verdiales para revisitar amigas y bienales flamencas, lo único que del flamenco me acelera un poco el pulso -como aquellas músicas y bailes malagueños- han sido momentos concretos de los espectáculos que he visto o del cante escuchado: los tangos jaleados para Rocío Molina, los tangos de San Juan de la Cruz de Enrique Morente en la UNIA, o los tangos a dúo del bailaor Andrés Marín y su invitada, Concha Vargas.
He podido constatar -tras la entrevista y la contemplación de las grabaciones- la enorme bailaora que me he perdido en otras bienales sevillanas. Me daba coraje no haberla visto nunca en directo, ni en Sevilla, ni en Madrid, cuando he sufrido tanto baile mediocre en la misma Sevilla y en Jerez, durante años.
Creo que hasta que no se me pase la fiebre verdialera -¡bendita enfermedad!- sólo voy a buscar en las carteleras flamencas a dos personas: el baile sevillano, elegante y sin igual de la Pepa Montes, y el cante malagueño o perote, elegante y sin igual de la Antonia Contreras.
¿Dónde, pues, están los flamencos de la Porverita? ¿En Almáchar?
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No he encontrado en YouTube los tangos de Pepa Montes que me tienen hechizada, así que os pongo los tanguillos que le cantara el añorado Chano Lobato, y que fueron tan improvisados como el matojo de hierbas con el que se adornó el cabello.
¡Ahí se ve la maestría de un baile que no ha sido coreografíado de antemano!
No la conozco de nada, pero iré a verla bailar la próxima vez que aparezca anunciada: Triana Cortés. Descubrí su baile en un vídeo que me llegó al canal de YouTube y me quedé asombrada.
No es nada convencional y sin embargo es muy flamenca, muy gitana y muy "farruca", y me gusta más que sus modelos y maestros.
Tiene las hechuras de la bailaora nata y natural, aunque baile con pantalón. Eso la acerca todavía más al baile de Farruco; sin embargo, Triana tiene algo especial, algo propio, algo nuevo que solo he visto en ella y en este vídeo.
He encontrado esta información de la muchacha, que ahora debe tener 19 años.
Triana, nace en Barcelona en 1990,es hija de la bailaora La Salinera y el guitarrista Miguel Cortés, nieta de el bailaor El Sali; descendiente de una saga de grandes artistas como son: el gran guitarrista Sabicas, Carmina Cortés, Gerardo Nuñez, Carmen Cortés Cortés, entre otros...
Comenzó a bailar a los 5 años en la escuela de baile de su madre, siempre destacando por sus grandes dones dentro del flamenco, tiene arte, fuerza y pureza.
La caracteriza bailar vestida de hombre, ya que se identifica totalmente en la forma de bailar de los hombres.
Con 13 años se presentó al concurso Veo Veo de Teresa Rabal, en el Auditorio de Tenerife, y ganó el premio a las Artes esénicas.
Triana tiene, a su edad, un arte con pureza que pocas bailaoras y bailaores logran alcanzar, pues guarda su conexión con las raices mas profundas del arte flamenco.
En la escuela del maestro Farruco pasa parte de su tiempo, ademas de repasar los palos del flamenco con su madre.
Uno de sus grandes proyectos es crear su propia compañía, apuntando cualquier idea creativa que se va gestando. Su ilusión es poder bailar un flamenco puro lleno de esa sabia que derrochaban los antiguos flamencos, y disfrutar bailando como ella sabe hacerlo.
Después de la sequía veraniega, el baile flamenco de calidad se adueña de Madrid.
Dentro de nada, los dos máximos representantes de las líneas investigadoras y vanguardistas del baile flamenco, presentarán sus espectáculos en Madrid.
En el Teatro Español, Israel Galván, presentará su espectáculo "El final de este estado de cosas, redux" Fecha: Desde 05/11/2009 a 08/11/2009 20.00 Lugar: Teatro Español Madrid
Y después, será el turno de María Pagés, en los Teatros del Canal
Artista: 'DUNAS' MARÍA PAGÉS y SIDI LARBI CHERKAOUI Fecha: Desde 18/11/2009 a 21/11/2009 Lugar: Teatros del Canal Madrid Estas dos estrellas de la danza actual unen flamenco y danza contemporánea en una coreografía que nace de la admiración mutua. Con música original de Szymon Brzoska y Rubén Lebaniegos matizada con ecos flamencos, clásicos y árabes, quedan representadas las raíces de ambos coreógrafos. Creación e interpretación de María Pagés y Sidi Larbi Cherkaoui.
Yo no he visto, todavía, lo de María Pagés, pero todo lo que hace ella no tiene falla, y sus montajes son cuidadísimos, además de tener una Compañía de baile de calidad asegurada, así que lo puedo recomendar con garantías.
Lo de Israel Galván, si que lo he visto -dos veces, primero en Jerez y luego en Sevilla- y también lo recomiendo si no esperáis flamenco clásico, sino vanguardia.
Os quedaréis pasmados con los los dos.
Si ya habéis visto el "redux" de Galván, podéis optar por otra cosa de la que me han hablado muy bien:
Artista: 'TI-ME-TA-BLE o el tiempo inevitable ' MARCO VARGAS & CHLOÉ BRÛLÉ Fecha: Desde 04/11/2009 a 05/11/2009 Lugar: TEATRO DE LAS BELLAS ARTES Madrid Premio Giraldillo a la Innovación de la XV Bienal de Flamenco de Sevilla - Premio Escenario al Espectáculo de danza de la temporada 2008/09
No he estado, ni viendo a Rafael Amargo, ni en la Puerta del Angel en el espectáculo de Carlos Saura, "Flamenco Hoy", pero me lo creo todo, según palabras del crítico de baile y danza de El País, Roger Salas.
Os dije qué el verano es una horterada... cara, en Madrid. Tengo muchas ganas de que se vayan los calores, los turistas, y retomemos nuestras sesiones de El Juglar o del Villa Rosa.
¡Gracias a qué nos queda el Teatro Lara! Refugio del flamenco de todas las tendencias en el estío desértico de la villa y corte.
Carmen Juan. Sevilla. Bailaora flamenca. Malagueña por convicción.
De Carmen Juan sabía que era una magnífica bailaora flamenca por lo que yo había escuchado en boca de otros -con buen criterio y mejor gusto. Eran amigos míos o suyos, y sus opiniones valían mucho para mí.
Ahora, yo también estoy en disposición de decirlo y lo digo, con pleno conocimiento de causa, después de empaparme de su baile en los vídeos que, amablemente, me ha permitido utilizar.
Lo he subido todo a YouTube, allí lo podéis encontrar: alegrías, bamberas, cantes del Piyayo y tangos, baile con orquesta y un exitoso garrotín.
Os voy a poner tres de ellos, de épocas diferentes; el resto lo podéis ver en internet.
Discípula de Realito, Antonio Caballo y Matilde Coral, ya con 14 años bailaba profesionalmente, participando en multitud de galas en Sevilla y Málaga.
Más tarde, no le faltaba nunca trabajo, pues pasó a actuar en prestigiosos tablaos por toda España: el Patio Andaluz, en Sevilla, cuando éste estaba en la Alameda de Hércules; en El Colmaode Valencia; en Los Tarantos de Barcelona; En La Cochera, en dondetrabajó con el bailaorFarruquito (hijo de Farruco).
Los Gallos de Sevilla era como su casa, a la que regresaba continuamente, y en la que actuaba cada vez que volvía a Sevilla de sus salidas al resto de España o de sus estancias en el extranjero.
(Esta es una actuación grabada en El Biznaguero (Málaga). Carmen baila unas alegrías. Le acompañan a la guitarra, Juan el Africano y al cante, el hijo de este: El Chino. La continuación está en YouTube)
Se ha movido y ha paseado su baile majestuoso de sevillana juncal, por toda España y por gran parte del extranjero. Ha actuado en numerosas ocasiones en los Festivales en España, que organizaba el Ministerio de Información y Turismo.
También ha trabajado ampliamente en el extranjero: Holanda, Italia, Francia..., con estancias prolongadas en Japón (1979-1980) y en América: México, Colombia... Carmen recuerda haber cumplido los 18 años, actuando en la Base americana de Guantánamo (Cuba).
Cuando no estaba de gira, se movía entre Málaga y Sevilla, alternando su trabajo en diversos tablaos: La Taberna Gitana de Málaga, Los Gallos de Sevilla y El Jaleo de Torremolinos.
Ha llegado a actuar en el Palacio de Miravent, en una fiesta privada que el Rey de España ofreció a Hussein de Jordania. A Carmen la llamaban, para actuar en la Alcazaba, siempre que había que ofrecer una recepción a las personalidades que visitaban Málaga.
Entre sus galardones destaca el premio La Argentinita, en el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba, en 1977, y un premio a la mejor bailaora del año, que le fue otorgado en Méjico, durante su estancia en América en 1971-72.
Desde 1974, reside en Málaga, donde estuvo conciliando, hasta su retirada, los recitales de baile con la enseñanza en su academia de Torremolinos. Durante un par de años simultaneó la docencia, con sus actuaciones en El Tívoli y El Jaleo. ¡Toda una trabajadora del baile flamenco!
(En este vídeo, Carmen baila el garrotín, con un arte y un manejo del sobrero, que no se ha visto nunca antes..., ni después. Le acompañan, Juani Santiago a la guitarra y José Soleá al cante. Forma parte de un programa piloto de televisión que no llegó a publicarse.)
Finalmente dejó de bailar para dedicarse de lleno a la enseñanza, descubriendo otro de sus grandes talentos: formar a profesionales y a otros formadores, a los que ayudaba a montar sus espectáculos.
Entre sus discípulas se encuentra Luisa Palicio, quien junto a sus maestras, Carmen Juan y Milagros Mengíbar, conforman una escuela sevillana de baile de mujer de "cintura para arriba" muy reconocible y con un sello personal especial que identifica a las tres bailaoras.
Especialmente emocionante para Carmen, fue su actuación en el restaurado Teatro Cervantes junto a la Orquesta "Ciudad de Málaga", en el Concierto de Fin de Año, cuando ya llevaba 10 años retirada. ¡Había trabajado tantísimas veces en el antiguo teatro! Cuando fue invitada junto a su marido a la inauguración del remozado nuevo teatro, recordó todos sus años de baile flamenco en ese lugar con la nostalgia de algo que sentía no se volvería a repetir...
Pues bien, Carmen Juan bailó así de bien, en su Teatro Cervantes, cuando ya llevaba diez años retirada. La dirección de orquesta era de Odón Alonso, el piano que acompaña el baile de Carmen, es el de Francisco Gálvez:
Nuestra bailaora, Carmen Juan, aunque hija de portugués y nacida en Sevilla, es una de las malagueñas más cabales que atesora esa ciudad, y juanbrevista de las últimas hornadas.
Va a estar tres días más en el Teatro de Madrid: 1, 2 y 3 de mayo.
Aún tenéis tres oportunidades de ver bailar al mejor bailaor flamenco, al más clásico, al más humilde, al más generoso. Nunca he visto un Premio Nacional de Danza (2008) mejor dado.
Se trata de Javier Barón y su compañía flamenca -¡Qué buena compañía!
No es sólo que lleve muy buenos músicos -Javier Patino y Ricardo Rivera a las guitarras-; fantásticos cantaores -José Valencia y Miguel Ortega-, y dos bailaores -El Choro y Juan Diego- haciendo palmas y algún que otro bailecito..., sino que Javier Barón lo baila todo -farruca, taranto, tonás y seguiriyas, cantes del Piyayo y tangos, bulerías, soleares y todo el recorrido por el mundo de las cantiñas y las alegrías- y con un nivel de excelencia que no he visto en ningún otro bailaor hasta ahora.
Ya no puedo decir que sólo me gusta el cante, y que el baile flamenco no me dice nada o no me emociona. Está noche me he sentido, por primera vez, transportada por el baile flamenco de hombre.
¡Lo baila todo tan bien! Bracea y baila con todo su cuerpo, con elegante suavidad, sin hacer un mal gesto; maneja cantidad de recursos y registros muy variados, y sin embargo treméndamente clásicos.
¡Y los pies! ¡Hace música con los pies! No golpea el suelo, ni zapatea a lo loco, sin ton ni son. Los pies son su instrumento musical: mucho más que un sistema de percusión.
Esos pies, esos palmeros, cantaores y tocaores sonorizados con maestría por Alfonso Espadero, han compuesto una maravillosa sinfonía de compás. Esta noche he escuchado -he sentido- el sonido del flamenco.
Si os lo perdéis, os arrepentiréis hasta que tengáis otra oportunidad de verlo; aunque no creo que sea igual a lo que ahora ofrece Javier Barón -excelencia.
Esta vez sí que vengo la mar de contenta del Auditorio Nacional de Música.
Sabía yo que ésta iba a ser la mejor noche del ciclo Andalucía Flamenca en el Auditorio: "Encuentros" con Pedro Sierra (guitarra), La Tobala (cante), Ale Romero (piano) y El Junco (baile). Un encuentro entre artistas de Cataluña (Pedro), Sevilla (La Tobala y Ale Romero) y Cádiz -¡Ay, mi Cádiz!- con el baile pinturero de El Junco.
No ha sido una actuación buena, ha sido... memorable.
El baile de El Junco es pa' recordarlo durante mucho tiempo y sus alegrías, las más graciosas que le he visto bailar a un hombre. ¡Qué manos! ¡Qué brazos! ¡Qué hombros tan bien utilizados! ¿Qué gestos! ¿Qué posturas! ¡Qué porte! ¡Qué elegancia!
El Junco ha hecho de todo en el escenario del Auditorio Nacional, pero lo que borda de verdad es la farruca -elegantísima y con muchos matices- y las alegrías, que para eso el muchacho es de Cádiz.
¡Con lo que me ha gustado, y el chico casi no tiene videos en YouTube! Os dejo con lo poco que he encontrado: el bailaor haciendo sus alegrías. (El subidor/a del video las ha titulado como bulerías de Cádiz porque la criatura no se ha tomado la molestia de leer el título sobreimpreso de la grabación de dónde lo ha sacado. Aunque aquí lo veáis muy deportivo, anoche salió vestido impecable y elegante a más no poder)
Los otros tres músicos estuvieron fenomenal, pero para mí la revelación ha sido el bailaor al que no había visto hasta ahora.
El piano de Ale Romero -sevillano, jovencísimo y autodidacta- acompañó rematadamente bien a los otros tres en solitario y por separado -al cante, al baile y a la guitarra- y también en "jamsesion"
La Tobala hizo de todo, hasta cantarle al bailaor una soleá a capela -creo. Una gran presencia en el escenario.
Y Pedro Sierra..., ¡que voy a decir de Pedro! Qué toca y compone maravillas, como las bulerías "Nikelao" que hizo anoche y que para mí fue el clímax de la actuación: sin cante, sin baile, sin piano, él solito con la guitarra pero con los tres acompañantes haciéndole un compás irresistible.
También hizo farrucas para el bailaor. Aquí os dejo con la farruca que interpretó en el Festival "Flamenco pa' tos" del 2007 (fantástico video de Rafa M. ¡Rafa, tienes que grabar al Junco!)
Cuando me aficioné a esto del flamenco, yo era muy "talibánica": sólo cante; sólo seguiriya y soleá; sólo Jerez...
Poco a poco, y con tranquilidad, he ido descubriendo las múltiples caras y las otras grandes creaciones que encierra el arte flamenco. Ya os he contado cómo he llegado a los tangos por el baile que les dio vida, y ahora estoy descubriendo las maravillas que encierra el fandango y sus derivados por... la guitarra.
Es extraordinario lo que da de sí un "fandango". Si cómo cante, normalmente no me dice nada, y cómo baile, se baila poco, la guitarra ha logrado llevar el fandango y sus derivados -malagueña, granaína, rondeña, taranta, minera, etc- a la cúspide de la creación musical flamenca.
La rondeña es un buen ejemplo de ello.
No sé si estarán muy emparentadas, pero ¡cómo se puede llegar de una música hecha para que baile el pueblo a una creación tan impresionante como la rondeña que Ramón Montoya grabó en los años 30s, o la que nos interperta en Rito y Geografía del Cante, Paco de Lucía, en el año 1972!
Si la rondeña era, originariamente, un fandango abandolaó para el baile, al llegar a la ciudad, se convierte en cante, y cuando el guitarrista -Borrull, primero y luego Montoya- empieza a meterle sus solos y sus variaciones, se convierte en otra cosa... maravillosa.
Como cante, todo el mundo la conocéis porque se la suele utilizar -para mí en exceso- como remate de la malagueña. Nos dice José Luque Navajas: "La rondeña es otro tipo de bandolá. Se trata de un fandango muy antiguo, perteneciente al área de la capital, que tomó su configuración durante el siglo pasado [s.XIX], al cambiar el campo por la urbe. Tal como hoy la conocemos es una de las bandolás más floridas; sin embargo, en su primera fase o forma era menos recargada de melismas y algo más lenta"
La rondeña se bailaba..., y se baila, pero con un aire que evoca a su "primo" el taranto. Esta rondeña bailada pertenece a lo que fue continuación de "Rito y Geografía del Cante", allá por los años 1974-75: "Rito y Geografía del Baile"
(Según la información de YouTube, el que canta es Curro Lucena, y el que toca, Alberto Vélez; lo que no sé es de qué escritor extranjero es el texto sobreleido)
(Normalmente, intento no hacer entradas tan largas, pero esta ha salido así; tomáosla con paciencia y como si fueran los deberes para las vacaciones. Yo voy a ver si me puedo quedar quietecica alguno de estos días de la Samana Santa. Salud)
Ultimamente he escuchado comentarios muy curiosos sobre los tangos flamencos que me los han traído a un primer plano, y he empezado a verlos con otros ojos, sobre todo, desde que me he sorprendido, a mí misma, dejándome arrastrar por el ritmo endiablado y contagioso de los tangos baila'os.
Yo, que no era muy aficionada al cante por tangos y tampoco a cualquier baile flamenco, en algunas de las actuaciones de las figuras bailaoras que he presenciado en los grandes eventos flamencos -Bienal de Sevilla y Festival de Jerez-, he descubierto que es un baile fantástico, que da mucho más juego a los bailaores/as que otros estilos -sobre todo los tangos de Triana- y mucho más emocionante, para mí, que la bulería o las alegrías.
¿De cuando acá, me emociono yo con el baile flamenco? Bien pocas veces; pues resulta que, precisamente ahora, me estoy enganchando al baile por medio de los tangos.
Los comentarios que explican un poco esta fascinación mía de última hora, se los he escuchado a José Luis Ortíz Nuevo, a Matilde Coral y a José María Velázquez en la serie de TV, "Rito y Geografía del Cante"
José María Velázquez hablaba de la picaresca, peculiaridad y extravagancia de los tangos de Triana que podían contemplarse en algunos de los capítulos de la serie de Rito. Esa irreverencia de los tangos de Triana lo volvió a mencionar hace poco Matilde Coral, que dice que es de lo más díficil de bailar... bien. Y no sé si uno u otra, o los tres, hablaban de que el baile por tangos llegó a estar perseguido y prohibido por las autoridades eclesiásticas, por su descaro e irreverencia. Ya sólo por eso, me empezaron a caer mejor.
Por último, al sabio más sabio de los últimos tiempos -Ortíz Nuevo- le he escuchado novedosas teorías sobre el origen de los tangos -procedencias americanas e incluso africanas- y sobre la larga parentela y progenie de los susodichos tangos, en los que incluye los tangos argentinos.
Según Ortíz Nuevo, el término "tango" hace referencia al lugar en que se reunían los negros para hacer fiesta -música, ritmo y baile. Luego el vocablo se trasladó a la música o a lo que se bailaba en aquel lugar. Todo el mundo sabe que los negros americanos antes habían sido africanos, y que trasladados, contra su voluntad, a los campos americanos siguieron haciendo las músicas y bailes que sabían hacer.
Así que al flamenco -a los tangos flamencos- les ha salido una abuela africana, una madre caribeña y primos por todas partes: en Argentina, y en el Sur de los EE.UU, otras músicas y bailes de negros.
Los tangos flamencos son, después del fandango, el estilo con más diversidad local: hay tangos de Triana, de Granada, de la Repompa o Málaga, -los cantes del Piyayo no son tangos-, tanguillos de Cádiz, extremeños..., y seguro que se me olvida alguno. En las fiestas de gitanos, antes de que entrara arrasando la bulería, todo el mundo, mayores y niños, era capaz de bailar los tangos y de pasarlo muy bien y hacer risas. Luego, para esos menesteres, entró en escena una prima segunda de los tangos: la rumba.
Mientras os busco al Beni de Cádiz cantandole por tangos a Manuela Vargas, os dejo con estos vídeos y con un interesantísimo artículo sobre este estilo sacado de Deflamenco.com y escrito por los americanos en los años 60s.
1) Un vídeo subido por mí a YouTube: Matilde Coral remata un taranto por tangos, y luego baila bulerías. No os perdáis a su marido, Rafael el Negro, y su elegante y estilizada bulería. Mi DVD termina así de abrúptamente:
Tangos de la película de Carlos Saura, "Bodas de Sangre": Cristina Hoyos, José Mercé al cante y coreografía de Antonio Gades.
Ahora, Eva La Yerbabuena en el documental de Mike Figgis de 1997, "Flamenco Women", bailando por tangos.
Tomado de la página de Deflamenco.com
"TANGOS-TIENTOS.
En la década de los sesenta, el Flamenco Information Service Library de New York publicó una serie de artículos bajo el lema “Ritmo del mes” que mensualmente estudiaba una de las formas del flamenco. Las revistas originales han sido incorporadas en la colección permanente del Centro Andaluz del Flamenco (CAF).
Este artículo fue publicado por primera vez en diciembre, 1969 en vol.2 no.12 del FISLetter y ha sido adaptado para Deflamenco.
El grupo de cantes de los tangos y tientos es otra de las muchas áreas del flamenco cargadas de contradicciones, preguntas sin respuesta y paradojas. La primera duda que tenemos que afrontar es, ¿cuál de las dos formas dio lugar a la otra? ya que guardan una estrecha relación. El título de este artículo indica claramente la opinión de su autor, y el concepto de que el marchoso y casi primitivo tango es el antecedente de los más estilizados y reposados tientos es compartido por la mayoría de los estudiosos. Parece ser una constante, tanto en el flamenco como en otras expresiones musicales, que la forma ligera y rítmica da lugar a la forma más seria o ‘jonda’.
Luego tenemos el problema de orígenes. A diferencia de Antonio Mairena que cree en el origen gitano de la mayoría de los cantes, o Hipólito Rossy que piensa que el cante es inspirado en lo andaluz, seremos realistas y ecuánimes y diremos que este, y todos los cantes, son el resultado de la mezcla de ambas fuentes. No obstante, en este caso Mairena lleva cierta ventaja porque el modo musical de los tangos y los tientos es el mismo que el de los pilares del cante gitano: soleá, siguiriya y bulería. Pero hay una diferencia fundamental entre los tangos y estos cantes: tienen un compás “binario”, es decir, sus medidas son de dos, cuatro y ocho, a diferencia de los otros cuya estructura se basa en tres, seis o doce. Esta circunstancia sugiere una fuerte influencia árabe lo cual es quizás más fácil de notar en la zambra y la danza mora, familiares de los tangos.
El tango aparece por primera vez en Cádiz alrededor de la mitad del siglo diecinueve. Su popularidad se extiende a Jerez, Triana y por la costa hasta Málaga. Probablemente fue el gaditano Enrique el Mellizo (algunos dicen el jerezano Diego el Marrurro) quién creó los tientos a partir de un tango lento en los últimos años del mismo siglo.
El ‘tango’ que se hizo popular en Argentina y que posteriormente llegó a España como baile de salón en los primeros años del siglo veinte, no tiene nada que ver con el tango flamenco aparte del nombre y el compás binario.
El significado de los términos ‘tango’ y ‘tientos’, y la historia de cómo llegaron a ser aplicados a esta determinada música es algo que se ignora, aunque abundan las teorías. Un sinfín de comparaciones se han buscado con palabras del latín, el alemán, idiomas africanos e incluso el inglés, pero sin resultados concluyentes.
Esto nos conduce a la siguiente y más confusa cuestión de todas: la de las etiquetas, o mejor dicho, de las definiciones. Las grabaciones comerciales nos obligan a contemplar sutilezas como:
tango flamenco tango gitano jaleo gitano tientos canasteros tango por zambra tiento por tango tango por tiento tientos gitanos tientos clásicos tientos por zambra tientos antiguos (Añade otros facultativamente...)
Aunque algunos artistas y entendidos insisten en que conocen la definición precisa de uno o más de estos términos, ninguna definición es útil si no es universalmente aceptada, lo cual no es el caso con ninguno de los nombres susodichos. La definición más detallada que nos atrevemos a ofrecer es que los tangos se caracterizan por un ritmo marcado y contundente, mientras que los tientos emplean un compás más pausado y fraseado, alargando y recuperando a cada rato, dando lugar a cierta sensación remota o nostálgica. Los tangos pueden llevar un ritmo más acelerado que los tientos, pero no es una regla y es la mano derecha del tocaor que fija el aire de uno y de otro.
No obstante, hay que mencionar brevemente unas variantes del tango que presentan diferencias estructurales importantes, como:
Tangos del Piyayo Tangos de la Repompa Tangos de Triana Tango extremeño
Estas variantes representan un surtido diferente de versos asociados, variaciones melódicas y un acompañamiento correspondientemente diferente, comparado con el extenso grupo de los tangos y tientos (a veces llamado tangos de Cádiz) que aquí estamos tratando.
Los versos y melodías de tangos y tientos se intercambian fácilmente, no obstante algunos están, por tradición, relacionados con una forma o la otra. El siguiente es un verso antiguo de tientos:
Te voy a meter en un convento que tenga rejas de bronce pa’ que tú pases fatigas y de mi cuerpo no goces
...y un verso tradicional de tangos:
Si alguna vez vas por Cai pasa por barrio Santa María y tú verás a los gitanos como te cantan por alegría
La métrica de los versos es la forma común de casi todo el cante flamenco: 3 o 4 tercios de 8 sílabas cada. Coletillas o estribillos pueden ser ligados al verso principal como escuchamos tan a menudo por alegrías. La siguiente coletilla es típica de Cádiz:
Vales más millones que los clavelitos grana que asoman por los balcones
Los tangos y tientos se tocan normalmente ‘por medio’ (la, si bemol, re menor, do7), pero también se admite el toque ‘por arriba’ (mi, fa, la menor, sol7). Unos pocos estilos pueden precisar de otros tonos o posturas, como mi7 (por medio, si7 por arriba) o sol menor (re menor si es por arriba). Estos cambios son relativamente faciles de pillar y se presentan más a menudo en los tientos que en los tangos. El siguiente verso de tientos grabado por Pastora Pavón contiene una de estas variantes curiosas al final del primer tercio:
La casita donde yo habitaba como era de polvito y arena el vientecito se la llevaba
Generalmente se le atribuye el desarrollo, si no la creación del baile de tangos y tientos al trianero Faíco (1880-1938) y al madrileño Joaquín el Feo (1880-1940). Pocos bailaores aprovechan las grandes posibilidades de este compás. El tango es sensual y emotivo, ofreciendo posibilidades de matización y profundidad bastante más allá de una rumba gitana que comparte el mismo compás. Tientos puede ser un baile sentado, profundo y provocativo, con cierta calidad ensimismada y casi ritual, y se puede rematar con tangos de la misma manera que el baile por soleá se remata con bulería. La gran bailaora sevillana Manuela Vargas realizó una de las interpretaciones más memorables del baile de tientos con la voz del gran Beni de Cádiz.
El baile hace uso de ‘llamadas’ de uno o más compases, marcadas al comienzo de la frase y que son similares a las mismas empleadas en la farruca. El compás de los tangos y los tientos se presta a la improvisación. Además de estar estructurado sobre medidas de 8, los artistas experimentados saben trabajar frases de 4 e incluso 2 en determinados momentos, a menudo para acomodar el cante. Esta flexibilidad aporta riqueza y hace posible una evolución constante de los tangos y tientos.
La gran tradición cantaora de Enrique el Mellizo vio su continuidad en las voces de Manuel Torre y Pastora Pavón. Otro maestros contemporáneos de estos cantes son Aurelio Sellés, Pericón de Cádiz y Manolo Vargas."
"Actualización 2004: Desde que fue publicado este artículo hace 35 años, se han producido determinados cambios fundamentales en los tangos, mientras que los tientos han caído un poco en el desuso.
Antiguamente fue habitual cerrar los tientos con uno o dos versos de tangos. Ahora existe una variación popular sobre lo mismo llamada “tientos tangos” donde el cantaor o la cantaora interpreta dos o tres letras de tientos como introducción a una larga serie de tangos. Aurora Vargas, Juana del Revuelo y la Cañeta de Málaga son tres maestras en la materia.
Otro cambio más dramático ha tenido lugar en el repertorio de estilos que antes se presentaba como un corpus de cantes tradicionales, como es el caso de la soleá. Hoy en día sin embargo, gracias en parte a las innovaciones de Camarón de la Isla, los tangos han adquirido el carácter informal y abierto de la bulería, es decir, además de los estilos tradicionales, son asimiladas todas las creaciones originales o basadas en canción popular, y de esta manera el tango se ha convertido en el primo binario de la bulería."