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sábado, 5 de septiembre de 2009

Reflexiones melancólicas, descorazonadoras y sesudas

Vengo muy contenta de Málaga, y también algo descorazonada.

Madrid me ha recibido con un tiempo preotoñal que me gusta pero que me pone muy melancólica: odio el verano, y sin embargo, lamento que se termine.

Mi visita relámpago a Málaga me ha dejado un regustillo algo amargo cuando me paro a pensar lo divididas que están las fuerzas en la promoción del conocimiento del flamenco.

En el AVE de vuelta a Madrid reflexionaba, buscando una solución a la escualidez del Congreso de Arte Flamenco de este año; la organización apresurada y la falta de información -yo fui congresista el año pasado, y no he recibido ninguna información a tiempo para preparar el viaje-; la escasez de actividades complementarias de altura, la falta de interés de la mayoría de las ponencias. No puedo hablar de la calidad, porque sólo he asistido durante una mañana, pero creo que he escuchado lo mejor.

No parece que toda la culpa resida en la organización, ya que al parecer este año le tocaba a Triana hacerse cargo del congreso, pero por razones que nadie me ha contado, se ha tenido que organizar, deprisa y corriendo, en Málaga. Quizá ha llegado el momento de reducir la periodicidad de los congresos, de anual a bienal -creo que lo dejó caer el ponente José Luque Navajas.

Yo entiendo que un Congreso Nacional o Internacional de Arte Flamenco debe ser una plataforma para presentar, no libros o discos, sino las investigaciones y tesis recientes sobre flamenco: darlas a conocer, defenderlas y debatirlas. Y por experiencia sé qué la investigación seria del flamenco no puede presentar verdaderas novedades en el transcurso de un solo año. Una investigación desarrollada en sólo 12 meses no merece tal nombre: será otra cosa.

Una convención de Peñas Flamencas para hablar siempre de las mismas cosas no es un Congreso, aunque sea muy entrañable y divertido. Ver a los amigos y echar un ratito de charla y cante, año tras año, tiene mucho de saludable para el ánimo flamenco, pero no para la inteligencia.

Pero no es eso lo que más me duele. Lo que me descorazona de verdad es la multiplicación de convocatorias de este tipo por toda Andalucía. Dentro de poco tendremos otro de estos encuentros flamencos famélicos en Triana. Se han celebrado los centenarios de Manolo Caracol y Antonio Mairena en múltiples localidades y fechas; había algunos otros centenarios que ni siguiera han tenido alguna repercusión.

Creo que este año 2009 se ha perdido la gran ocasión de celebrar el Gran Congreso Internacional del Arte Flamenco: una revisión del pasado glorioso de tantos y tan señalados centenarios, y la nueva proyección de futuro que tienen los actuales estudios flamencos: única forma de atraer a los Congresos a los jóvenes aficionados e investigadores del flamenco.

No veo la forma de evitar el acabamiento de esta fórmula de convocatoria flamenca. Quizá podemos concertar un enterramiento y funeral conjunto con los festivales flamencos de verano, y nos ahorramos un pico.

Os dejo con las meditaciones de mi amiga Lourdes Gálvez del Postigo en "Malaga Hoy", que no os van a levantar el ánimo: Congresos Flamencos.

La Porverita sin corazón

miércoles, 2 de septiembre de 2009

¡Vámonos pa' Málaga!

Después de unos cuantos días piropeando de lo lindo a Cádiz y a su arte, vamos a volver a Málaga, para que no se nos ponga muy celosilla.

Hoy empieza el Congreso de Arte Flamenco en la capital, y se inauguran un par de exposiciones, una sobre La Repompa de Málaga, y otra sobre Los Verdiales.

Voy a ver si en 24 horas me da tiempo a hacer todo lo quiero y ver a toda la gente que quiero.

Málaga tiene algo que no tiene nadie más: un fandango primitivo arrebatador, magníficamente conservado y vivo, y como dice Lourdes Gálvez del Postigo, no es sólo el fandango verdial, sino que Málaga ha conservado todos los estadios de su evolución hasta llegar a la malagueña.

Ya he hablado en muchas ocasiones de que yo entré en este mundo apasionante del flamenco, de la mano de un programa de radio en Radio Clásica: "Nuestro Flamenco" y dentro de ese programa, por un monográfico que le dedicó a los Verdiales y al resto de los cantes de Málaga. Fue allá por el año 1998 o 1999, y he conservado la cinta de la casete en dónde grababa los programas, para reescucharlo a gusto y con calma, durante todos estos años.

Hoy rescato esa cinta del año 1999, para que escuchéis a José María Velázquez-Gaztelu y cómo me introdujo en el mundo de la fiesta de Verdiales. ¡Bendita casualidad!

Programa sobre los Verdiales: "Nuestro Flamenco" (1998 o 1999)

Y os dejo con lo que el equipo del programa de "Rito y Geografía del Baile" grabó a mediados de los años 70s.



No en vano, he elegido para ilustrar el "perfil" de La Porverita una imagen -de perfil- de un cartel de la Feria de Málaga, y de una fiestera algo descafeinada, pero que lleva en sus manos las castañuelas y las cintas verdialeras.

jueves, 27 de agosto de 2009

JB: Jesús Asensi Díaz

Acabo de enterarme de que tengo, cerca muy cerca, a un malagueño juanbrevista universitario e hijo de maestros -como yo: Jesús Asensi Díaz.

Cuando he leído los ponentes del próximo Congreso de Arte Flamenco (2009), su nombre me sonaba de algo y no sabía de qué. Jesús va a hablar en el Congreso de "El Flamenco en Málaga a través de los viajeros románticos". ¡Muy interesante! Hace poco, en este blog, copié algunos párrafos curiosos de la visión que de Málaga tenía el Barón de Davillier. Como complemento a su charla, podía llevar a uno de esos maestros o diestros en el manejo de la faca.

Como en internet se encuentra de todo, he descubierto de que me sonaba su nombre -además que me sonaba, como en los sueños, teñido de agradecimiento- y he encontrado esta semblanza:
JESÚS ASENSI DÍAZ
Estudios y cargos académicos
Nació en Málaga, de padres malagueños. Su padre, Maestro Nacional, en 1940 fue destinado forzoso lejos de la provincia por lo que su enseñanza primaria, media y la carrera del Magisterio las hizo en Cuenca y Toledo. Las Oposiciones al Magisterio las realizó en Málaga con 19 años. Tuvo varios destinos en escuelas unitarias y graduadas incompletas. Estudió la Licenciatura de Pedagogía, con beca, en Madrid. Estuvó varios años de Maestro en Madrid donde le nombran Director del Colegio de Patronato del INI “Marqués de Suanzes”. En 1977, fue nombrado Asesor Técnico Docente del Gabinete de Orientación del Ministerio de Educación y en 1984, Jefe del Gabinete de Ordenación Académica del Profesorado, siendo miembro del Consejo de Redacción de la revista “Vida escolar” del Ministerio. Desde 1988, es Profesor Titular de la Escuela de Magisterio, posterior Facultad de Formación de Profesorado y Educación, de la Universidad Autónoma de Madrid, donde ha sido claustral, Vicedecano de Prácticas Docentes y Director de la revista “Tendencias Pedagógicas”.

Publicaciones pedagógicas
Es autor de los libros “Iniciación Cultural para adultos” (Marsiega), “Educación Integral de Adultos” (Santillana), “Vademécum de pruebas psicopedagógicas” (MEC) y ha participado en otros quince libros como coautor, entre ellos el “Diccionario de Ciencias de la Educación” (Santillana). Ha realizado numerosos libros de texto, fichas de trabajo y guías didácticas para la educación básica en las editoriales Santillana y Edelvives.

Actividades en los campos de la antropología religiosa y el flamenco
Ha publicado, entre otros muchos trabajos, “Religiosidad popular y asociacionismo sociocultural: el cuartel” en “El diablo, las brujas y su mundo. Homenaje andaluz a Julio Caro Baroja” (Signatura) y “Corporaciones y Figuras Bíblicas en la Semana Santa de Puente Genil”, en “Fiestas, rituales e Identidades” (Zainak, Donostia), colaborando, actualmente, en varias revistas sobre estos temas. Sobre Flamenco, además de haber dirigido cuatro cursos universitarios, viene publicando trabajos en la revista “Candil” y otras, y participando, como ponente en tres Congresos Internacionales de Arte Flamenco.

Vinculación con Málaga
Nunca ha perdido el contacto con Málaga, a pesar de vivir en Madrid. Pero desde hace, al menos diez años, siente la necesidad de vincularme más a su tierra. Una prueba es su pertenencia a la Fundación y Centro de Cultura Andaluza, la Peña Flamenca “Juan Breva”, la Asociación “El Incienso”, la Cofradía de la “Expiración”, los Amigos del Centro de la “Generación del 27” y el “Ateneo de Málaga” que se verá potenciada con su inminente jubilación
.
Ahora explico mi asociación con Jesús, y es que él fue el profesor de la Universidad Autónoma que diseño y dirigió mi primer curso de flamenco, en dónde conocí a algunos de los personajes fundamentales de mis "estudios" flamencos: José María Velázquez-Gaztelu, Manuel Ríos Ruiz, Ana María Tenorio, Calixto Sánchez -entonces director del Centro Andaluz del Flamenco- o David Pino.

Fue durante el infausto mes de septiembre de 2001. Lo recuerdo muy bien porque pensé, que tras los atentandos de las Torres Gemelas, el curso se suspendería. No fue así, y ahí empezó mi "monomanía" y mi curiosidad por los estudios flamencos, que no hay manera de meter en cintura.

La Porverita aplicá

miércoles, 26 de agosto de 2009

Málaga cantaora va de congreso

Por fin he recibido información sobre el Congreso de Actividades Flamencas, que este año se celebra en Málaga capital.

He visto a muchos amigos por ahí -arriba en el atril- y no puedo ver a los que seguramente irán, y se quedarán abajo, para hacer las preguntas.

Hay muchas cosas interesantes: sobre la Peña Juan Breva, los viajeros románticos -de los que yo llevo, este verano, una indigestión- y sobre la guitarra flamenca.

Voy a ver si me puedo "escapar un día": ida y vuelta en el AVE y sin dormida. Ya veré.

miércoles, 18 de febrero de 2009

¿Erudición flamencológica o mala leche?

Hoy no tengo un buen día: primero me descuelgo con las tonterías de T. y sus "puestos de pipas", y ahora no puedo resistir la tentación de despotricar de algunos flamencólogos de toda la vida, y otros de última hora, que parece que, al convertir el flamenco en la forma de ganarse las habichuelas, le han cogido manía, le han perdido el respeto o no lo han querido nunca.

Y todo esto tiene que ver con las efemérides flamencas que van a celebrarse en este año 2009: el centenario de los nacimientos de Antonio Mairena y de Manolo Caracol. Ya me temía algo así desde que me apunté al Congreso que se le dedicó a Pastora Pavón en Sevilla y me gasté mis dinericos -debí de ser la única pardillo/a- para salir tremendamente decepcionada. Pues esto de ahora, va a hacer de aquel Congreso un hito en los estudios flamencológicos.

Ya no voy a volver a picar.

Se anuncia para mayo un Congreso sobre Manolo Caracol, también en Sevilla, y sale una nota de prensa muy vaga, sin fechas concretas ni contenido -a estas alturas, ya deberían estar cerradas y entregadas las comunicaciones y ponencias, y comprometidos los especialistas-. Esto no augura nada bueno: se hará todo tarde y mal. Pero lo más alarmante fue los pocos nombres que mencionaba la nota de prensa. Si son esos personajes los que van a hablarme de Manolo Caracol, no voy a Sevilla ni aunque me den gratis la inscripción, me paguen el hotel y me regalen la obra completa de Caracol. Sólo diré que entre ellos hay un personaje oportunista que escribió hace poco, por encargo, una biografía de Caracol con los solos datos que le proporcionó una nieta del cantaor y consultado la prensa del corazón.

El otro despropósito ya lo han perpetrado en un programa de radio que, gracias a Dios, sólo se escucha en Madrid y si decides sufrir, lo tienes disponible en internet durante la semana siguiente a la emisión. Estos flamencólogos no son precisamente oportunistas, pero parece que después de tanto convivir con el flamenco, ya están aburridos y hartos de él y se dedican a hacer unas gracias que rayan el mal gusto. La cosa no sería grave, si no pensara que el programa del último domingo le hace muy flaco favor a Antonio Mairena.

No voy a alargarme en la sarta de dislates: sólo diré que para homenajear a Mairena, van emparejando los cantes de Antonio con los de un tal "Francisco de Albacete" que es el paradigma de lo hortera-flamenco y de la payasada-cantaora. Después de media hora tuve que apagar la radio para no llorar, mientras ellos dos parecían estar muy divertidos con la broma. Si querían resaltar los altos valores del cante de Mairena contrastándolo con las patochadas del "de Albacete", la impresión que yo saqué es que se estaban riendo de... los dos.

Si alguien quiere, con garantías, saber algo de Caracol que espere a que Manolo Bohórquez se decida a investigar y escribir la biografía que nos tiene prometida. Para Antonio Mairena, hay que leer sus Memorias y el libro de Juan Antonio Muñoz.

Mientras tanto, podéis escuchar las 4 tertulias que el programa y revista Los Caminos del Cante le dedicaron a Manolo Caracol.

http://www.loscaminosdelcante.com/category/recursos-audiovisuales/

Os dejo con Manolo Caracol y Melchor de Marchena, en su casa, rodeado de su familia y sus amigos, grabados para la serie de televisión Rito y Geografía del Cante en 1973, poco antes de morir.

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