Hoy quiero hacerle un homenaje a la Guitarra Flamenca, y a mis guitarristas favoritos: Ramón Montoya y Niño Ricardo, de los antiguos, y de los nuevos, el que más me gusta es... Rafael Riqueni.
Los tres son grandísimos tocaores, pero sobre todo... MÚSICOS Y COMPOSITORES.
Los dos primeros vídeos los he montado yo; la tercera joya, la he encontrado en internet.
Saludemos a estos tres GENIOS.
De los novísimos, y además mujer, estoy muy orgullosa de esta guitarrista, Laura González y del primer vídeo que monté:
Mostrando entradas con la etiqueta Ramón Montoya. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ramón Montoya. Mostrar todas las entradas
jueves, 14 de mayo de 2009
jueves, 16 de abril de 2009
La Rondeña ¿baile, cante o guitarra?
Cuando me aficioné a esto del flamenco, yo era muy "talibánica": sólo cante; sólo seguiriya y soleá; sólo Jerez...
Poco a poco, y con tranquilidad, he ido descubriendo las múltiples caras y las otras grandes creaciones que encierra el arte flamenco. Ya os he contado cómo he llegado a los tangos por el baile que les dio vida, y ahora estoy descubriendo las maravillas que encierra el fandango y sus derivados por... la guitarra.
Es extraordinario lo que da de sí un "fandango". Si cómo cante, normalmente no me dice nada, y cómo baile, se baila poco, la guitarra ha logrado llevar el fandango y sus derivados -malagueña, granaína, rondeña, taranta, minera, etc- a la cúspide de la creación musical flamenca.
La rondeña es un buen ejemplo de ello.
No sé si estarán muy emparentadas, pero ¡cómo se puede llegar de una música hecha para que baile el pueblo a una creación tan impresionante como la rondeña que Ramón Montoya grabó en los años 30s, o la que nos interperta en Rito y Geografía del Cante, Paco de Lucía, en el año 1972!
Poco a poco, y con tranquilidad, he ido descubriendo las múltiples caras y las otras grandes creaciones que encierra el arte flamenco. Ya os he contado cómo he llegado a los tangos por el baile que les dio vida, y ahora estoy descubriendo las maravillas que encierra el fandango y sus derivados por... la guitarra.
Es extraordinario lo que da de sí un "fandango". Si cómo cante, normalmente no me dice nada, y cómo baile, se baila poco, la guitarra ha logrado llevar el fandango y sus derivados -malagueña, granaína, rondeña, taranta, minera, etc- a la cúspide de la creación musical flamenca.
La rondeña es un buen ejemplo de ello.
No sé si estarán muy emparentadas, pero ¡cómo se puede llegar de una música hecha para que baile el pueblo a una creación tan impresionante como la rondeña que Ramón Montoya grabó en los años 30s, o la que nos interperta en Rito y Geografía del Cante, Paco de Lucía, en el año 1972!
Si la rondeña era, originariamente, un fandango abandolaó para el baile, al llegar a la ciudad, se convierte en cante, y cuando el guitarrista -Borrull, primero y luego Montoya- empieza a meterle sus solos y sus variaciones, se convierte en otra cosa... maravillosa.
Como cante, todo el mundo la conocéis porque se la suele utilizar -para mí en exceso- como remate de la malagueña. Nos dice José Luque Navajas: "La rondeña es otro tipo de bandolá. Se trata de un fandango muy antiguo, perteneciente al área de la capital, que tomó su configuración durante el siglo pasado [s.XIX], al cambiar el campo por la urbe. Tal como hoy la conocemos es una de las bandolás más floridas; sin embargo, en su primera fase o forma era menos recargada de melismas y algo más lenta"
La rondeña se bailaba..., y se baila, pero con un aire que evoca a su "primo" el taranto. Esta rondeña bailada pertenece a lo que fue continuación de "Rito y Geografía del Cante", allá por los años 1974-75: "Rito y Geografía del Baile"
(Según la información de YouTube, el que canta es Curro Lucena, y el que toca, Alberto Vélez; lo que no sé es de qué escritor extranjero es el texto sobreleido)
¿No es bonita esa letra que suena al final?
Tuvieron grandes porfías
la naranja y el limón
el limón: "yo soy el mejor"
la naranja le decía:
"yo tengo mejor color"
Yo me quedo con los dos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
