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martes, 14 de febrero de 2012

La críticas de Lourdes: Antonio "El Pipa" en el Cervantes.

Da gusto leer siempre las críticas de Lourdes Gálvez del Postigo, pues no solo suelo estar muy de acuerdo con lo que yo misma he visto, sino que aprendo siempre algo nuevo.

Eso me recuerda que la Porverita retoma, este año, sus visitas al Festival de Jerez, y que veré algún baile de Antonio El Pipa en el Teatro Villamarta.

Es posible que eche un poco en falta a mis bailaores/as... verdialeros. :D, tan caballerosos y tan... comedidos, ellos.




Málaga Hoy (14.02.2012)

Un argumento: el baile. Antonio 'El Pipa', el domingo, en el Cervantes.


LOURDES GÁLVEZ DEL POSTIGO | ACTUALIZADO 14.02.2012 - 05:00


Teatro Cervantes. Fecha: 12 de febrero. Compañía: Antonio 'El Pipa'. Bailaor principal: Antonio 'El Pipa'. Pareja solista: Macarena Ramírez e Isaac Tovar. Cante: Mara Rey, Morenito de Illora, Maloko de Sordera y Joaquín Flores. Guitarras: Juan José Alba y Fco. Javier Ibáñez. Compás: Luis de la Tota. Aforo: Unas mil personas (lleno).

Antonio El Pipa nos presentó su última propuesta, Danzacalí, un montaje sin complejidades, tal y como le gusta, pues este bailaor defiende un modelo de espectáculo que no tenga tramas difíciles que obliguen al espectador a enredarse en la resolución del argumento; para El Pipa el baile debe ser el único protagonista. Pero esta vez nos narra una historia del pueblo gitano que peca de autocomplaciente, idealizada y tópica, y se abusa de la típica coreografía grupal de academia, colorista pero insulsa, quizá para destacar más si cabe la indiscutible calidad del bailaor jerezano.

El programa se estructura en una serie de números muy seguidos y cortos, lo cual es sin duda un acierto, pues dota al espectáculo de dinamismo. En estos números se va desgranando la vida errante de los gitanos en un entorno natural, con clara iconografía decimonónica de bandoleros, donde no podía faltar la rondeña, bien ejecutada por El Pipa. Las cantiñas sirvieron para mostrarnos a una excelente pareja de bailaores, Isaac Tovar y Macarena Ramírez, protagonistas de la temática amorosa; mientras que los tientos tangos trajeron un baile de regusto añejo, delicioso, con un Pipa racial que nos recuerda a esas antiguas crónicas en las que las danzas de los gitanos escandalizaban por los movimientos sensuales y descarados. La farruca es un paso a dos de Isaac y Macarena, destacando a esta última, pues tiene muchos de los ingredientes para ser una gran figura: plasticidad, raza, magnífica colocación de cabeza, hombros y caderas y, lo más importante, gracia natural. A partir de este momento es quizá cuando El Pipa tiene un mayor protagonismo, brindándonos momentos de gran brillantez y placer estético, sobre todo en la plegaria de acción de gracias, el martinete y la seguirilla, con compás de sus propios palillos, luciéndose con los pies, y donde la inspiración le hacía pedir al cantaor que acudiera a su lado para bailar al cante. La parte más simpática tiene lugar en la plaza, donde las gitanas pregonan su mercancía, y donde ocurren cosas como el robo de una cartera que acaba en clave humorística con la policía bailando por bulerías. Pero cambiamos el registro y pasamos a la solemnidad de la soleá, donde el baile de El Pipa se erige en monumento, una oda al baile masculino, a la elegancia y el desplante sentido y jondo.

No podía faltar la boda gitana, donde se cantan romances pero no la alboreá, cante señero de esta celebración. De nuevo la pareja de solistas se luce, incorporándose toda la compañía y El Pipa, en un final en el que todos cantan su himno "somos gitanos, somos errantes…", con el público en pie.

A destacar la voz de Morenito de Illora, estremecedora y profunda, a pesar de que el sonido, sucio y mal equilibrado, no dejó escuchar bien a músicos y cantaores.

lunes, 21 de marzo de 2011

Recomendaciones de La Porverita (21 al 25 marzo)

Escuchar el tema "Azucarito", del último disco de Juan Ramón Caro: Radio de la Porverita.

Esta semana:

Lunes, 21 de marzo, 2011 (10.30).
En el Día Mundial de la Poesía, la Biblioteca Nacional de España (Madrid) ha programado un maratón poético, que se rematará, a las 19.30 horas con un recital de Manuel Gerena. Información.

Jueves, 24 de marzo, 2011 (20 horas).
El cantaor Antonio Fernández y el guitarrista Miguel Ochando, revelan la esencia de la escuela granadina en El Dorado, Societat Flamenca Barcelonesa. El recital prosigue la programación dedicada a Granada y la figura de Enrique Morente.
Centre Cívic Parc Sandaru (Buenaventura Muñoz, 21. 08018 BARCELONA).

Viernes, 25 de marzo, 2011 (21 horas).
En el Centro Cultural Blanquerna (Madrid) actuará el guitarrista catalán Juan Ramón Caro, uno de mis favoritos. Información.

Próximamente:

5-7 de abril, 2011.
La 6ª Edición de "Los Flamencos hablan de sí mismos" (UNIA) está a la vuelta de la esquina. Este año se pasa a la tarde; se reduce algo el formato, y se celebrará en la Casa de la Provincia, en pleno centro de Sevilla. Es prácticamente gratis -8 Euros cuesta la matrícula- y conviene registrarse para dejar constancia oficial del seguimiento.
Los artistas flamencos de esta edición van a ser: Pedro Peña (que charlará con Manuel Curao), Javier Latorre (con Rosalía Gómez) y Calixto Sánchez (con Manuel Pedraz).Más información.

Para variar, unas vacaciones primaverales en Sevilla, me van a sentar muy bien.

En fecha próxima, que también anunciaremos cuando lo podamos confirmar, actuará en la Peña Duende de Madrid, nuestro amigo y padre de nuestra amiga: el cantaor malagueño y axárquico: Juaneque. Es posible que le acompañe a la guitarra un tocaor que gusta muchísimo: José Juan Pantoja.
Ya os avisaré, pues es para no perderse el debut de los malagueños en Madrid.

Recomendamos leer:
Auténtico sin ser diferente. Crítica de la actuación del cantaor Arcángel, en el Teatro Cánovas (16 de marzo, 2011) en el diario "Málaga Hoy", por Lourdes Gálvez del Postigo.

lunes, 14 de febrero de 2011

La sala B del Auditorio es perfecta... para el flamenco

El artículo de Alberto García Reyes en la edición digital del periódico ABC del pasado sábado, día 12 de febrero, me ha dejado perpleja.

No entiendo bien por qué algunos críticos andaluces se escandalizan de que la Agencia promueva y apoye ciclos flamencos fuera de Andalucía, cuando es bien sabido que son mayoritariamente los extranjeros los que mantienen vivos la afición incondicional y la asistencia a ciclos flamencos, que él mismo menciona, como la Bienal de Sevilla o el Festival de Jerez.

Pero lo que escandaliza a mí es el desconocimiento que el periodista tiene de lo que él llama la sala B del Auditorio Nacional de Música. Decir que meter el flamenco en la Sala de Cámara del Auditorio Nacional  es entrar por la puerta de atrás será literal -la Sala de Cámara está a espaldas de la Sala Sinfónica- pero es también una gran tontería. La Sala de Cámara es perfecta para el flamenco, mientras que la Sala Sinfónica o A, sería totalmente inadecuada y... perjudicial.

Visita virtual a la Sála de Cámara.

La Sala de Cámara tiene un aforo de 692 butacas con perfecta visibilidad y con una acústica inmejorable para lo que es la música de cámara: voces y unos pocos instrumentos que no necesitan amplificación para llegar a cualquier rincón de la sala. En este recinto -que casi nunca se ha llenado con una actuación flamenca- el público está muy cerca de los artistas y reúne el principal requisito de un recital flamenco: la complicidad entre el artista y su público.

La utilización de la Sala Sinfónica -2324 butacas- para un recital flamenco no sólo es improbable, pues los compromisos con las grandes orquestas europeas y españolas están adquiridos con mucha antelación, sino antieconómico y contraproducente para el flamenco, para los artistas y para el público. Es todo lo contrario a la Sala de Cámara y está pensado para grandes orquestas con un volumen sonoro de mil pares de demonios, con lo que el cante o la guitarra flamenca se encontrarían perdidos en la inmensidad de una sala cuyo aforo sería imposible de completar ni en una mínima parte.

La Sala de Cámara es perfecta para programar flamenco en horario de máxima audiencia, ya que lo comparte con la programación de la Orquesta Nacional en la Sala Sinfónica, o Sala A según el sevillano. Cuando un público está con la clásica en una sala, el flamenco está en la otra un... ¡¡viernes por la tarde!! ¿Hay quien de más?. Ya hemos visto que para programar flamenco en el Teatro Real de Madrid hay que llevarlo a horas extemporáneas que quedan libres después los compromisos adquiridos con mucha antelación, y lo mismo ocurriría en la Sala Sinfónica.

En fin, creo que Alberto habla de lo que no conoce bien, y pienso que es rabieta tonta del periodista que... ya se metió con el intrusismo de los blogs flamencos. Ahora los intrusos parecen ser los aficionados no-andaluces. Pues ahora, se la devuelvo.

Yo he frecuentado, desde el principio, esta sala desde que la Junta empezó a programar flamenco en el Auditorio Nacional -que por otra parte coproduce esta programación- y sólo tengo en contra que no se le haga más publicidad: el público madrileño es melómano y da de sí para llenar todos los recintos en donde se ofrece buena música, y ésta lo es. Quien creo que falla aquí es la Junta de Andalucía, pues el Auditorio nunca hace publicidad de su propia programación.

Ciclo Andalucía Flamenca en el Auditorio Nacional

Noticia aparecida en el ABC Digital, de Alberto García Reyes.

La política de festivales de la Junta

Esta semana comienza en Madrid la tercera edición de Andalucía Flamenca , un certamen pagado por la Agencia del Flamenco en un momento en el que está reduciendo el presupuesto de todos los festivales andaluces
ALBERTO GARCÍA REYES ABC Día 12/02/2011

La jerarquía de prioridades de la Junta de Andalucía con el flamenco sigue generando mucha polémica en el sector. Esta misma semana una asociación del ramo ha emitido un comunicado para quejarse de la falta de apoyo institucional a los certámenes andaluces frente a la apuesta por las citas que se celebran fuera de nuestras fronteras. La misma queja se emite desde el Instituto de la Cultura Gitana. Pero la Agencia del Flamenco no varía su política de apoyos.

Desde los tiempos de Bibiana Aído, la idea de que es necesario abrir el flamenco a nuevos mercados ha servido en Cultura para justificar la colaboración con festivales en Holanda, el Reino Unido, Estados Unidos o Francia. En estos momentos, de hecho, se está celebrando en Londres una cita impulsada por la Junta. Pocos ponen en duda la importancia de estas iniciativas, pero todos se lamentan de la continua caída de festivales en Andalucía, donde el calendario de citas flamencas sigue decreciendo sin que nadie ponga remedio.

Los festivales que durante décadas han sido amparados por los ayuntamientos están pagando la crisis en las arcas municipales. Este mismo año han desaparecido citas tan importantes como la de Alcalá de Guadaíra. Y los grandes certámenes andaluces sobreviven gracias al éxito en las taquillas provocado por el público extranjero. Es lo que pasa en Jerez, donde la Junta sigue recortando su presencia, o en la Bienal de Sevilla.

Por eso en el sector no se entiende el empeño de la Agencia por organizar un festival en Madrid, Andalucía Flamenca, que el próximo 18 de febrero iniciará su tercera edición en el Auditorio Nacional con el cante de Marina Heredia. La oferta de festivales en la capital ya está más que cubierta con las citas de Cajamadrid y Suma Flamenca, a la que anualmente acuden las primeras figuras del género. Pero la Junta se defiende alegando que es crucial para el flamenco entrar en espacios como el Auditorio Nacional.

El problema es que lo hace por la puerta de atrás. Los seis espectáculos programados serán en la Sala de Cámara. Y lo que hay que preguntarse es si introducir lo jondo en la sala b de un templo de la música es beneficiarlo o hacerle daño. Sobre todo ahora que tanto se presume de su importancia ante la Unesco.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Le envidia me corroe

O no encuentro de que hablar -en el flamenco, porque de los verdiales me falta tiempo- o se me acumulan las entradas en el Barrio de la Triniá por culpa de la elocuencia y sabiduría de los flamencos malagueños.

Después de las reflexiones de Víctor A. Gómez sobre el "repelús" que le ha entrado con la declaración, por la Unesco, del flamenco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, me encuentro en el diario digital Málaga Hoy, la crítica de Lourdes Gálvez del Postigo recogiendo las impresiones de la actuación del cantaor Arcángel en el Teatro Albéniz de Málaga, el pasado 20 de noviembre.

Lourdes es de esas malagueñas guapas, dulces, jóvenes y, a la vez, lista y elocuente, que no se arredran ante nada; y con el conocimiento y experiencia flamencas que la caracterizan ha escrito una crítica ante la que mi inveterada envidia se vuelve a rendir.

Dice lo que yo habría podido pensar al salir de los últimos recitales que le he escuchado a Paco Arcángel, pero que nunca he podido poner en sus palabras justas.

Me gusta Arcángel -siempre me ha gustado mucho- pero no me convencen nada los caminos que ha emprendido. Recuerdo con añoranza aquel primer recital en el Colegio de Médicos de Madrid con la guitarra -magnífica y sabia- de Pepe Habichuela: un Arcángel primerizo pero con "ángel". El Arcángel de ahora va camino de convertirse -lo están convirtiendo- en otro "divo", y para conservar ese "estatus" se acomodan a lo que el público es capaz de digerir: espectáculo.

Os recomiendo que leáis la crítica entera, pues se aprende mucho con la "niña terrible" del Malaga Hoy.

miércoles, 14 de julio de 2010

Miguel Poveda en el Cervantes de Málaga

Versátil, honesto, grande
LOURDES GÁLVEZ DEL POSTIGO | MÁLAGA HOY 14.07.2010 - 05:00

Lugar: Teatro Cervantes; Fecha: 12 de julio de 2010; Cante: Miguel Poveda; Piano y arreglos: Joan Albert Amargós; Guitarra y arreglos: Chicuelo; Violín: Olvido Lanza; Contrabajo: Guillermo Prats; Trompeta: Julián Sánchez; Batería: Antonio Coronel; Percusión: Paquito González: Palmas y coros: Luis Cantarote y Carlos Grilo. Aforo: Lleno.

Miguel Poveda es un artista inquieto. También es un artista honesto. Aunque se dio a conocer cantando flamenco, sabedor de sus facultades privilegiadas, se propuso, una vez alcanzada una posición que le daba libertad, introducirse en otros estilos que siempre ha adorado. Pero siempre desde la verdad, sin crear confusión, sin llamar flamenco a lo que no lo es. Simplemente se permite el lujo de cantar lo que le gusta. Y cómo lo canta.

Actuaba por primera vez en el Cervantes, lo que no deja de ser curioso. Empezó con fuerza, pero le notábamos algo frío, con la voz rozada en los graves por culpa -como él mismo explicó- de los cambios de temperatura que provoca el aire acondicionado. Tras un popurrí a capella de coplas engarzadas, se acordó de Farina y Caracol en Vente tú conmigo y Compañera y Soberana. Rocío sonó con aires porteños de tango, maravillosamente arreglados por el genio Amargós y sirvió para que el público quedara subyugado por el catalán.

Tras darle otra vuelta de tuerca al clásico entre los clásicos Ojos verdes, imprimió gran intensidad a En el último minuto y homenajeó al gran Miguel de Molina con La bien pagá, en un derroche de giros aflamencados de pellizco. A partir de aquí, invitando a Chicuelo al escenario, comenzó la parte flamenca del recital con Como las piedras, para dejar al guitarrista, con palmeros y percusionista, interpretando unas bulerías en las que lucir sus grandes virtudes de tocaor.

Los cuplés por bulerías como Dime que me quieres o Y sin embargo te quiero demostraron que él es, ante todo, flamenco. Aquí se produjo la sorpresa y el punto de inflexión del recital: se salió del guión para cantar por malagueñas de Chacón, con una perfecta afinación y modulación, muy bien terminadas, para rematar por jaberas bien hechas en líneas generales, aunque tuviera alguna respiración fuera de sitio.

Pero donde hubo que morir fue en las cantiñas: ¿cómo es posible que cada vez que le escuchamos por este palo nos parezca insuperable y en la próxima ocasión se vuelva a superar? Qué bien dicho el cante, qué recortaítos los tercios, qué dominio del compás, qué oportunos los recuerdos a Camarón, a Chano, a Pinini y el remate por fiesta de Pastora.

Hasta una pataíta se dio, gustándose y revolucionando el teatro, que en pie aplaudió y jaleó al artista. Solo estas cantiñas ya merecen las cinco estrellas. Después de esto, su voz era puro fuego, sus interpretaciones apoteósicas y los asistentes teníamos la sensación de tocar el cielo. Tras los Tres puñales, Tientos del cariño y Embrujao por tu querer, cantó brillantes pinceladas del compositor Antonio Gallardo.

La esperada A ciegas fue una delicia, al piano de Amargós y al doliente violín de Olvido Lanza, anunciando el final. Se hizo poco de rogar y en el bis ocurrió la escena más simpática y casi inevitable: presentó a sus -maravillosos- músicos y técnicos que, ataviados con la camiseta de la selección española, interpretaron Sere...serenito y acabaron la fiesta cantando a coro con el público Que viva España. Pues sí, ole tú y viva España.

lunes, 21 de junio de 2010

Las críticas de Lourdes: sin Miguel Hernández

¡Mira qué me gusta el puntito agridulce que esta chica le imprime a sus críticas! No se pasa tres pueblos como los sevillanos Manuel Martín o Manolo Bohórquez, pero no se calla nada. En honor a la verdad, habría que decir que los artistas flamencos para este ciclo malagueño los seleccionaron los anteriores responsables de la Agencia del Flamenco, que es la que los patrocinó.

Mientras yo me divertía con los fiesteros en el Salón de Actos de la Universidad de Málaga, ella cumplía con sus deberes flamencos en el Auditorio de la Diputación. ¡Lo siento, niña! El deber es el deber...

Esta es la crítica de la segunda sesión del ciclo Poesía y Flamenco. No os perdáis la tercera sesión el próximo jueves, que la granaína Marina Heredia cada día que pasa canta mejor. Ya me diréis que os parece su "tocaor" -El Bolita-, porque a mí me ponen muy nerviosa sus arreglos, sobretodo en las malagueñas.


Por Miguel Hernández, sin él
LOURDES GÁLVEZ DEL POSTIGO |
Málaga Hoy 19.06.2010 - 05:00

Lugar: Auditorio de la Diputación. Fecha: 17 de junio de 2010. Aforo: Tres cuartos de la entrada. Rapsoda:
Francisco Cumpián. Cante: Calixto Sánchez con la guitarra de Manolo Franco.

La segunda cita del ciclo Flamenco y Poesía estuvo dedicada a Miguel Hernández en el año de su centenario. El poeta, editor y rapsoda malagueño Francisco Cumpián, recitó muy bien una selección de poemas del de Orihuela.

A pesar del homenaje a Miguel Hernández, el cantaor encargado de la parte flamenca, Calixto Sánchez, no incluyó en su repertorio ninguno de sus poemas, alegando la dificultad que entraña adaptarlos al flamenco. Entonces cabe preguntarse cómo justificamos su presencia en esta jornada, ¿error de la organización? ¿Atrevimiento del artista? Hubiera sido más acertado y honesto programarlo otro día bajo otro enfoque, ya que es indudable que este cantaor es, junto a Morente (quien sí ha versionado a Hernández), uno de los que más poemas ha adaptado al flamenco, pero esta vez no procedía traerlo si no iba a cantar nada del poeta homenajeado. A esto se une que hace poco pudimos escucharle con un recital similar en el ciclo Flamenco en el Picasso del Museo Picasso Málaga.

Hechas estas consideraciones, nos ceñiremos a comentar su actuación que se caracterizó, además de por su buen hacer, por la simpatía que mostró el cantaor con el público. Hizo malagueñas, con letra de Bécquer, bien afinadas y terminadas. Después siguió por tientos con letra de Bécquer y Villalón, recortando los tercios buscando el pellizco, pero no lo encontraría hasta el siguiente cante, una milonga emocionante sobre el poema que Machado escribiera a la muerte de su amada Leonor. Aquí se entregó hasta tal punto que se rozó la garganta, lo que le condicionó en el resto del recital. Las cantiñas con letra de los hermanos Machado fueron salerosas, aunque con algunos problemas de compás, y las bulerías, también de Machado, derrocharon gusto. A petición del público, cantó un par de fandangos sin micro, muy sentidos. Destacar, una vez más, el brillantísimo acompañamiento de Manolo Franco.

sábado, 29 de mayo de 2010

Sufrimiento y placer perejos


CANTES DRAMÁTICOS QUE NOS HACEN MÁS FELICES, por
Juan Vergillos, 28 Mayo, 2010. Diario de Sevilla.

Cante: Nene de Santa Fe, Antonio Campos. Guitarra: Paco Cortés, Manolo Carmona, Daniel Méndez. Lugar: Sala Joaquín Turina. Fecha: Jueves, 27 de mayo. Aforo: Media entrada.

El Nene de Santa Fe: tiene la dulzura, la mesura, la serenidad, el intimismo de Ramón Medrano. Y el brío y el color de voz de Panseco. Es así. Lo fue en las seguiriyas y los martinetes: cantes sentimentales, épicos por momentos, dramáticos y hasta trágicos, cuya audición nos permite, nos ayuda, a sentir la frescura del aire de la noche recién nacido. Eso sí, hasta la seguiriya, lo mejor de la noche, tuvimos que pasar por cantes rígidos y aburridos desde su misma concepción como la liviana o la caña, o esa canción por soleá apolá. Nada, nada. Todo esto, también las cantiñas de tierra adentro, fue un aperitivo para la verdad de la noche, seguiriyas y tonás. También la bulería, donde mostró su filiación y gusto caracoleros, así como su buen sentido del compás. Si en las seguiriyas destacó por intimismo el martinete fue la hora de la entrega, de demostrar el enorme color vocal que posee. Es decir que el Nene de Santa Fe es un hombre reticente que tan sólo a última hora, casi en la despedida, da todo de sí. No es cantaor para los impacientes.

Abrió el recital otro gran cantaor granadino, Antonio Campos, de la última hornada, que se distingue también por su enorme color vocal, el "leco" que decían los antiguos, y por su apego a y conocimiento del legado tradicional. Lo mostró sobre todo por soleá y tarantas. Destacó en las primeras por los estilos airosos del Mellizo y por el cierre, alejado de todo énfasis, con un cante a media voz que normalmente se utiliza como transición. El toque de Daniel Méndez resultó muy efectivo en estos cantes, desde su óptica moronera abierta a las estética contemporáneas, el minimalismo, la disonancia, pero no en los tangos. Por cierto que los "corridos gitanos" (al estilo de Los Puertos) con los que abrió y cerró, son anteriores al siglo XIX, es decir, anteriores a la estética gitana, agitanada y flamenca.

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El Nene de Santa Fe con la guitarra de Manuel Herrera, por soleá:

viernes, 21 de agosto de 2009

Roger Salas y los espectáculos flamencos en Madrid

No he estado, ni viendo a Rafael Amargo, ni en la Puerta del Angel en el espectáculo de Carlos Saura, "Flamenco Hoy", pero me lo creo todo, según palabras del crítico de baile y danza de El País, Roger Salas.

Decisivo factor coreográfico, sobre "Flamenco Hoy", de Carlos Saura

Rara compañera de viaje, sobre "La difícil sencillez" de Rafael Amargo

Os dije qué el verano es una horterada... cara, en Madrid. Tengo muchas ganas de que se vayan los calores, los turistas, y retomemos nuestras sesiones de El Juglar o del Villa Rosa.

¡Gracias a qué nos queda el Teatro Lara! Refugio del flamenco de todas las tendencias en el estío desértico de la villa y corte.

jueves, 13 de agosto de 2009

Las ediciones malagueñas: Caleta y el Limonar

Ayer quería haber hablado de ello, pero me "enredé", como la Luna, en el olivar de Emilio Prados. Y es que su poesía, oscurece todo lo demás.

Ya he hablado de algunos libros decisivos para el flamenco, escritos o publicados en Málaga, y hoy quiero referirme a dos colecciones muy interesantes, que se crearon en el año 2006, con ocasión de la bienal "Málaga en Flamenco"

"Caleta y el Limonar" es el nombre que le pusieron a la colección de libros flamencos sobre temas malagueños y, que yo sepa, llevan publicados 4 volúmenes: una biografía del Niño de Vélez, de Juan Fernández Olmo y otra de Antonio de Canillas, escrita por Gonzalo Rojo ; el libro de Francisco Perujo, "El flamenco : un modelo de comunicación existencial" y una recopilación de críticas de las actuaciones flamencas celebradas en Málaga, mayoritariamente durante la primera edición de "Malaga en Flamenco" (2005), de Lourdes Gálvez del Postigo.

Esta iniciativa me parece fantástica y, tarde o temprano, me haré con los cuatro volúmenes y todo lo que vayan sacando en el futuro. He oído hablar de los dos últimos, pero sólo he tenido ocasión de leer el último, que se presentó el año pasado durante el Congreso de Arte Flamenco de Antequera (2008)

El talento y la humildad a los que me tienen acostumbrada los autores malagueños hace que no me lo piense dos veces a la hora de comprar lo que escriben; otra cosa es encontrar en las tiendas el material que publica la Diputación de Málaga; y no es que yo viva en Turquía o en América del Sur, es que vivo en la capital de España. Ahora mismo, no hay forma de encontrar ninguno de ellos en Madrid.

Creo que debe hacerse un mayor esfuerzo para lograr que estas ediciones lleguen a todo el público lector y aficionado al flamenco. Quizá el libro de Francisco Perujo se pueda encontar más fácilmente (Aquí), pues su autor ha saltado a la fama y a la dirección de la Agencia del Flamenco.

Cuando los consiga y los lea todos, os diré cuál me ha gustado más; de momento sólo puedo hablar y bien del volumen 4, que creo que es un modelo de cómo se debe escribir buena crítica flamenca y orientar al público y a los propios artistas sobre lo que ha acontecido sobre "las tablas". Su autora, dejando aparcados en casa su ego, sus preferencias y prejuicios, habla claramente y con conocimiento de lo que ha visto y escuchado, sin dejar de poner algunos "puntos sobre las iés" cuando es preciso.

Coincido mucho con Lourdes, su autora, y no en vano, hemos trabado amistad a través de este blog. En su libro, me maravilló encontrar, concretado en palabras -excelentes palabras- lo que yo llevo pensando, desde hace tiempo, de las actuaciones de Estrella Morente, a la que he visto en bastantes ocasiones y desde los principios de su carrera artística. Me alegro de haber encontrado las palabras de Lourdes para dar forma a mis sentimientos, porque así no tengo que romperme la cabeza para expresar mi propio sentir hacia la labor flamenca de una artista a la que he apreciado mucho, pero por la que he perdido casi todo el interés.

Os pongo la crítica de la colaboradora del periódico "Málaga Hoy":



Hoy no me da el tiempo ni el espacio para hablar de la otra colección malagueña, en ese caso de grabaciones sonoras: "El Canario más Sonoro", que estando bien... es harina de otro costal; es decir, no todo son rosas.

jueves, 30 de julio de 2009

Manual de instrucciones: qué es y qué no es un blog

Después de otro pequeño tropiezo, me veo en la tonta situación de dar explicaciones sobre lo que es un blog, o al menos, sobre lo que es este "Barrio de la Triniá".

Un blog es lo más parecido a un diario personal, un cuaderno de bitácora o una columna de opinión de un periódico, con la diferencia de que el bloggero escribe por afición y no por dinero.

Así que las opiniones que uno encuentra en los blogs hay que tratarlas con pinzas: opiniones independientes, en ocasiones descabelladas y no remuneradas, pero nunca crítica especializada, y como tales hay que tomarlas.

En el Barrio, mi único compromiso es con mi propia forma de sentir y vivir la música y el flamenco, que es mi mayor afición, y que gracias a Dios, no es mi profesión. Por eso me oculto detrás de un pseudónimo, porque quiero mantener separadas esas dos esferas que no tienen nada que ver una con la otra.

Abrí este blog para intentar dar más proyección al flamenco malagueño pues otras zonas cantaoras se dan bastante aire -y mucho pisto- y tienen hasta demasiados defensores; pero mi amor por el flamenco es más universal que todo eso, para que mis comentarios se queden reducidos en los límites de un estrecho territorio. Así que en ocasiones me atrevo a opinar hasta de lo que conozco poco.

Hablo de lo me pasa, de lo que me gusta y no me gusta, y mi único compromiso es conmigo misma y con mis amigos, a los que intento divertir, informar de lo que me parece bueno, y en algunos casos hacerles toda la publicidad que me apetezca a esos mismos amigos; si los he elegido como tales es porque los considero valiosos.

Cuando critico una cosa que no me ha gustado, estoy opinando sobre esa cosa y circunstancia, y no sobre toda la obra y personalidad de lo criticado. Qué nadie se equivoque. Cuando alguien no me gusta "nadica nada", ni siquiera hablo de ello: ¿para qué hacerles publicidad?

Si en ocasiones he criticado algo es siempre porque había aprecio previo del artista o escritor, y buenas expectativas de que su obra me fuera a gustar; si no ¿de qué voy a pagar por una entrada o comprar un disco o libro, si no tengo buenas referencias del intérprete o autor? Si llegado el caso, la obra -nunca la persona- me defrauda, creo que lo tengo que decir con valentía.

Todos nosotros necesitamos feedback: que alguién nos diga y opine sobre lo que le parece bien o mal de lo que estamos haciendo o llevamos entre manos. Para progresar personalmente y en cualquier aprendizaje son muy de agradecer opiniones sinceras y respetuosas y me temo que la crítica especializada en los medios tiene, la mayor parte de las veces, las manos atadas, y o es interesada o es pacata y excesivamente complaciente.

Si yo fuera un artista flamenco, me fiaría más de las opiniones independientes y freelance, que de las de la "crítica", salvo que supiera de buena tinta el caracter irreprochable del crítico y sus deseos de ayudar a mejorar y no destruir por destruir. Gracias a Dios, también hay unos pocos de éstos, y cuando los descubro son los únicos a los que leo, sigo y les hago algún caso.

Porque fiarme, me fío sólo de mi gusto y mi criterio.

P.S. Me ha salido una perorata tan encopetada, que voy a aliviar tanta formalidad con mi último video subido a YouTube: un café cantante de película -de Benito Perojo- con cantaora, bailaora, bata de cola y afición flamenca "totales".

Salud, y que no se me indigesten ¡por favor!

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