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lunes, 20 de febrero de 2012

La radio de Andrés Raya por... fandangos


Cuando el catedrático del flamenco -no, no me refiero a Pepe Marchena, sino a Andrés Raya- llegó a la blogosfera, me alegré muchísimo, pues es de una amenidad, unida a la sinceridad y sabiduría, abrumadoras.

Ahora, he convertido al maestro de José Luis Ortiz Nuevo -por éste conocí yo al de Fernán Nuñez- también en mi maestro.

Desde hace un mes, ha emprendido otro "cuadernillo" -como Andrés llama a los blogs- para reivindicar un solo palo flamenco: el fandango, y yo ya me froto las manos-oídos, pensando en todos los fandangos que voy a poder escuchar, seleccionados por este maestro que no se reivindica a sí mismo.

Se llama "Cantando por Fandangos", y dedicó su primera entrada -digo fandango- a Tomás Pavón. No se puede empezar mejor.

Ahora estoy escuchando los fandangos flamencos seleccionados por nuestro amigo, y estoy aprendiendo, sólo de escuchar su selección.

De vez en cuando se agradece mucho la... poca letra de leer y la mucha letra que escuchar. No os lo perdáis.

Salud.

domingo, 24 de abril de 2011

Un nuevo, amenísimo y sabio blog flamenco: el de Andrés Raya


Resulta que uno de los personajes del mundo flamenco admirados por La Porverita -por delegación y mención de José Luis Ortiz Nuevo- ha abierto un cuaderno personal para contarnos todas las historias que del ambiente flamenco conoce o que le han ocurrido a él, en primera persona: Andrés Raya.

La primera vez que yo escuché este nombre, fue en boca de José Luis Ortiz Nuevo, quien lo reivindicaba como su "maestro". Yo que entonces andaba muy "loca" con el estilo de hacer flamencología por parte del malagueño, pensé que si el discípulo era tan bueno, el maestro... debía ser "la leche". Busqué sus publicaciones, y... no encontré nada -bueno, creo que un prologuito en el libro de Sneeuw, "El flamenco en Madrid (siglo XIX)"-, y pensé qué como buen aficionado, pasaba de volcar su experiencia flamenca o sus investigaciones, en libros y más libros, y que prefería disfrutar de su afición sin buscar notoriedad.

Ahora, se anima a compartir toda esa experiencia, y en lo poco que he leído, me ha encantado su estilo breve y directamente al grano; estilo que la Porverita admira y es incapaz de conseguir.

Así que un poco más tarde que su discípulo -Ortiz Nuevo con su "Eco de la Memoria", Andrés Raya nos sorprende con su "Flamenco en mi memoria" y con unas historias entretenidísimas que no salen de los periódicos, ni de los papeles, ni de la transmisión oral de lo que se ha escuchado a "los viejos": son historias de primera mano, recuerdos de lo vivido. Para mí, que vivo en Madrid, es muy tentador que alguien me descubra los vericuetos reales que se vivían en el flamenco madrileño de finales de los años 60 y de los 70s.

Esta breve semblanza de Andrés, extraída de la página de Ateneo de Córdoba, os dará una imagen cabal de lo que lo vale este hombre:
Andrés Raya Saro

Nace en Fernán Núñez (Córdoba). Catedrático de Matemáticas en la Universidad de Córdoba. Fundó en Madrid Ediciones Demófilo, y en Fernán Núñez, Virgilio Márquez, Editor, que han sido durante años casi el único manantial bibliográfico de temas flamencos. Su pasión por los libros, por el mundo de la cultura y el flamenco le ha llevado a la investigación en el legado bibliográfico de antiguo y a la búsqueda, con extraordinario instinto, de los valores actuales del género, tanto en el terreno artístico como en el ensayo. Su capacidad de análisis le sitúa en un lugar de respeto.

jueves, 7 de enero de 2010

Mi 2009 flamenco y blogero. Parte 3

Después de mi chaladura por las radios flamencas -que intento seguir y escucharlas todas- la protagonista de mis estropicios sociales ha sido el descubrimiento de la blogosfera -flamenca y no flamenca.

Se ha convertido en mi diversión favorita y el mayor desahogo espiritual, fundamentalmente porque me permite seguir escuchando música mientras navego, ya que es lo que más me gusta en esta vida (si, si, más que la comida, la bebida o el sexo); me refiero a la música, no a la blogosfera.

La blogosfera ha arrincodado -definitivamente- al televisor y casi completamente al cuaderno-diario en donde escribía mis impresiones, sentimientos y emociones.

No sé si me gusta más leer o escribir -va en días- pero en ella -la blogosfera- he descubierto sitios fantásticos y hasta creo que he hecho nuevos amigos -que con la edad que tengo, no resulta nada fácil.

Este invento del blog, me ha permitido conocer a gente fantástica como a Lourdes y a su padre Juaneque, a Juaky el Niño de Sola, a la madre de Laura González, a Antonia Contreras, a Paqui Ríos, a Mariví Verdú, al hijo de Antonio el Chaqueta, El Chaleco, y otros... Esto me lo ha traído las tonterías que se me ocurren, de vez en cuando.

Pero la sorpresa ha sido la gente maravillosa y lista que hay por la geografía, sin espacio, de la blogosfera. Yo he llegado tarde a esto de los blogs, pero creo que en un año me he aplicado mucho y me he puesto al día. Me he hecho adicta a seguir las sorprendentes ocurrencias de mis blogs favoritos.

Entre ellos los hay flamencos: Flamenco de Papel..., Papeles Flamencos, Letras + Flamenco, Quejío Flamenco, Café Silverio -aunque este blog del amigo Juan Diego entra también -o más bien- en la categoría de blog literario, Colores Morenos... El último en incorporarse a la publicación de "papeles amarillos" ha sido Faustino Núñez y su Afinador de Noticias, que tiene todavía por delante un poquitín de rodaje y de aprendizaje de los "maestros" -Flamenco de Papel y Papeles Flamencos- para datar y etiquetar bien las entradas.

Luego están los de otras músicas o de los amigos: Callejón del Ritmo o Cuentos Peguerinos -este blog es inclasificable, pues más que reivindicar una determinada música, reivindica lo que hay que reivindicar (¡Vaya trabalenguas!)

Entre los de otras músicas tiene un carácter muy especial la defensa y documentación de los Verdiales de Málaga por parte de Red Verdialera, al que le dedico estas sevillanas corraleras de Bernardo el de los Lobitos de la Antología del Cante Flamenco (Hispavox, 1954) por esa letra que dice:
"Nadie se pique, nadie se pique.
Del Rocío venimos, nadie se pique.
Nadie se pique, que se lleva la palma...
Villamanrique.
Y anda puntera, que la palma se lleva...
la Trianera"
Esto, para que vea que en todas partes -también en El Rocío- "cuecen habas". Los verdialeros sabrán de lo que hablo.

Luego están los blog artísticos -admirables- y mis favoritos: Mi Espacio Flamenco y Málaga Pintada. Si hay algo que me gusta tanto como literatura y algo menos que la música, son las Bellas Artes y sobre todo la pintura y la fotografía.

De los blog literarios, no voy a hablar, porque los hay a miles y muy buenos, pero quiero destacar uno que se hace desde mi tierra, Aragón, y que es tan prolífico, que no lo puedo seguir -quizá lo intente en la jubilación. Se trata del blog de Antón Castro, que aunque es gallego, le han debido conceder la segunda nacionalidad mañica por todo lo que hace por las letras aragonesas. Este blog está siempre el primero en mi lista porque lo actualiza continuamente.

Y un blog, también muy especial, pero que siempre está el último de mi lista -publica sentimientos y experiencias de hace 8 años- y por ello a veces se me olvida entrar, es Mensajes de Nindirí; blog extraño, inquietante y cautivador donde los haya, y que se resiste a cualquier clasificación -este de verdad de la buena.

Gracias a todos por llenar de emociones, sonrisas e informaciones mis ratos de soledad.

jueves, 30 de julio de 2009

Manual de instrucciones: qué es y qué no es un blog

Después de otro pequeño tropiezo, me veo en la tonta situación de dar explicaciones sobre lo que es un blog, o al menos, sobre lo que es este "Barrio de la Triniá".

Un blog es lo más parecido a un diario personal, un cuaderno de bitácora o una columna de opinión de un periódico, con la diferencia de que el bloggero escribe por afición y no por dinero.

Así que las opiniones que uno encuentra en los blogs hay que tratarlas con pinzas: opiniones independientes, en ocasiones descabelladas y no remuneradas, pero nunca crítica especializada, y como tales hay que tomarlas.

En el Barrio, mi único compromiso es con mi propia forma de sentir y vivir la música y el flamenco, que es mi mayor afición, y que gracias a Dios, no es mi profesión. Por eso me oculto detrás de un pseudónimo, porque quiero mantener separadas esas dos esferas que no tienen nada que ver una con la otra.

Abrí este blog para intentar dar más proyección al flamenco malagueño pues otras zonas cantaoras se dan bastante aire -y mucho pisto- y tienen hasta demasiados defensores; pero mi amor por el flamenco es más universal que todo eso, para que mis comentarios se queden reducidos en los límites de un estrecho territorio. Así que en ocasiones me atrevo a opinar hasta de lo que conozco poco.

Hablo de lo me pasa, de lo que me gusta y no me gusta, y mi único compromiso es conmigo misma y con mis amigos, a los que intento divertir, informar de lo que me parece bueno, y en algunos casos hacerles toda la publicidad que me apetezca a esos mismos amigos; si los he elegido como tales es porque los considero valiosos.

Cuando critico una cosa que no me ha gustado, estoy opinando sobre esa cosa y circunstancia, y no sobre toda la obra y personalidad de lo criticado. Qué nadie se equivoque. Cuando alguien no me gusta "nadica nada", ni siquiera hablo de ello: ¿para qué hacerles publicidad?

Si en ocasiones he criticado algo es siempre porque había aprecio previo del artista o escritor, y buenas expectativas de que su obra me fuera a gustar; si no ¿de qué voy a pagar por una entrada o comprar un disco o libro, si no tengo buenas referencias del intérprete o autor? Si llegado el caso, la obra -nunca la persona- me defrauda, creo que lo tengo que decir con valentía.

Todos nosotros necesitamos feedback: que alguién nos diga y opine sobre lo que le parece bien o mal de lo que estamos haciendo o llevamos entre manos. Para progresar personalmente y en cualquier aprendizaje son muy de agradecer opiniones sinceras y respetuosas y me temo que la crítica especializada en los medios tiene, la mayor parte de las veces, las manos atadas, y o es interesada o es pacata y excesivamente complaciente.

Si yo fuera un artista flamenco, me fiaría más de las opiniones independientes y freelance, que de las de la "crítica", salvo que supiera de buena tinta el caracter irreprochable del crítico y sus deseos de ayudar a mejorar y no destruir por destruir. Gracias a Dios, también hay unos pocos de éstos, y cuando los descubro son los únicos a los que leo, sigo y les hago algún caso.

Porque fiarme, me fío sólo de mi gusto y mi criterio.

P.S. Me ha salido una perorata tan encopetada, que voy a aliviar tanta formalidad con mi último video subido a YouTube: un café cantante de película -de Benito Perojo- con cantaora, bailaora, bata de cola y afición flamenca "totales".

Salud, y que no se me indigesten ¡por favor!

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