No tengo remedio.Tenía la cura para mi mal -de amores flamencos- en el blog hermano y maestro Quejío Flamenco desde hace diez días, y la tonta de la Porverita ni se entera: unas espeluznantes seguiriyas de José Menese con la guitarra de Perico el del Lunar, hijo, que la sacuden a una como un terremoto y no le dejan una entraña sin remover y retorcer.
¡Cómo me gusta ese cante con esa guitarra! ¡Qué a tiempo llegaba el remedio y qué tarde lo he descubierto!
Cuando vuelva a desencantarme del cante flamenco, me acercaré a esas seguiriyas o a estas OTRAS, de Pastora Pavón, que le dedico con todo mi corazón al Maestro Flamenco Pedro Delgado.
Muchas gracias, maestro en el saber... por este antídoto tan conmovedor

