martes, 23 de junio de 2009

JB: Antonio de Canillas (cantaor)

Antonio de Canillas es el primer cantaor malagueño del que me quedé prendada.

Lo descubrí con los insuperables Verdiales de Canillas el Aceituno, incluidos en la Magna Antología del Cante, aunque luego me enteraría que este cante sin parangón lo descubrió y lo dio a conocer la Antología de Cantes de Málaga de Hispavox, Café Chinitas, en el año 1964.

Todavía me estremezco al escuchar la voz poderosa y preciosa de Antonio Jiménez González, cada vez que me encuentro con ese cante portentoso.

Luego lo redescubriría en la serie de televisión, "Rito y Geografía del Cante", con interpretaciones modélicas de los cantes de Málaga, que domina como ninguno. Es el único cantaor de Málaga que tiene capítulo monográfico en esa serie, y todo lo que interpretó en ella no tiene falla.

Se le tiende a encasillar como "saetero", pero yo creo que es mucho más que eso. Sólo lo he escuchado en directo cantando saetas, en aquel espectáculo maravilloso que montó José Luis Ortíz Nuevo en la Plaza Ochavada de Archidona, durante la bienal de Málaga en Flamenco 2007.

Pero no desespero de volver a escucharlo cantando otros estilos, pues lo he visto por la Peña Juan Breva cada vez que hay alguna celebración grande; me parece un señor "de tomo y lomo", elegante y discreto, que tuvo su gran momento de éxito en los años 70, si me acojo a la inmensa discografía que existe de él en esa época.



Creo que Málaga debe apreciar a los grandes cantaores que han sido, y que conserva.

Os dejo con la minibiografía escrita por José María Velázquez para la reedición de Rito y Geografía del Cante, de este estupendo malagueño, y una de sus interpretaciones dentro de la serie, de los Cantes de Juan Breva.



lunes, 22 de junio de 2009

Adela Cubas, una guitarrista muy simpática

Me lleva rondando en la cabeza, ya hace muchos días, hablar de la mujer flamenca, y sobre todo de la mujer flamenca instrumentista, pero no sé si lo haré aquí o en La Horda Jonda.

Llevo mucho tiempo escuchando a los periodistas preguntando a las mujeres flamencas que tocan algún instrumento que "por qué hay tan pocas..." ¿?

Nadie sabe que contestar, y seguramente no hay respuesta fácil porque la pregunta no tiene demasiado sentido; a lo mejor no hay tan pocas como les parece a ellos, sino que simplemente no se habla de ellas -ni de ellas, ni de cualquier mujer que desempeñe tareas que se considera que no corresponden a su sexo.

Estoy leyendo "Viaje por España" de Charles Davillier, ilustrado por Gustavo Doré, y en él me encuentro "demasiadas" ilustraciones en las que es la mujer la "portadora" de la guitarra y de la música; aquí no puede argumentarse que la mujer flamenca aparece a menudo con una guitarra en las manos porque ambos motivos sean muy decorativos.

Yo por ejemplo, nunca había oído hablar de Adela Cubas hasta que leí este artículo, aparecido en el número 8 de la revista "Nueva Alboreá" (Tenéis todos los números en formato digital en esta dirección),lo cual no es decir mucho, porque soy bastante ignorante, aunque pregunto, pido y sigo aprendiendo, porque para ese tema no me falta sensibilidad ni curiosidad.



Quería preguntarles, o pedirles, a los amigos de los papeles flamencos, que nos pongan la entrevista que Colombine le hizo a esta guitarrista que, por lo visto o leído, tuvo un éxito enorme en su época, y que además de excelente solista era... muy simpática.

jueves, 18 de junio de 2009

Toni El Pelao en Círculo Flamenco

Hay veces que me quedo maravillada de lo que puede dar de sí una entrevista.

He escuchado una vez la estupenda -más que estupenda- entrevista que Alejandro Escribano le hizo ayer al bailaor madrileño, Toni El Pelao, en su programa de radio en Radio Círculo, y no será la única vez.

No he visto nunca bailar a esta pareja madrileña, Toni "El Pelao" y La Uchi, pero sabía que tuvieron un éxito enorme en la Bienal de Sevilla -¡Qué ya es mérito!

Mira que es difícil hablar de baile flamenco y describirlo sin que el oyente vea nada. Bueno, pues entre la elocuencia de El Pelao y lo "preparao" que está siempre Alejandro, me entraron unas ganas inmensas de salir corriendo hacia la academia Amor de Dios, y suplicarle a Antonio que me bailara esa farruca "familiar" que nadie -pero nadie- la baila y ha bailado como él o su padre.

Mi agenda flamenca se está llenando de "citas" flamencas pendientes. ¡Y yo que pensaba que ya lo había visto todo! ¡Seré imbécil!

No os perdáis la entrevista cuando cuelguen el programa en Radio Círculo en internet: "Círculo Flamenco" (17/6/2009). Para aquellos que viváis en Madrid, el domingo a las 17 horas en el 100.4 de la FM.

Conformaos, como yo, con lo que la gente generosa sube a YouTube.

Cantaoras: María Vargas

Hace unos días he escuchado en el programa de Juan Verdú, Madrid Flamenco, que la cantaora María Vargas quiere regresar a los escenarios.

Me parece de perlas y quiero ayudarla en todo lo que pueda.

Ha sido una de las grandes cantaoras del siglo pasado, y tuvo el privilegio de ser el primer artista al que Rito y Geografía del Cante le dedicó un programa monográfico, que se emitiría en agosto de 1972. Capítulo de la serie de televisión que os recomiendo, y del cual os pongo los videos que de ella he subido a YouTube: sus magníficas soleares, y su cante bandera, las romeras; en ambos casos, la guitarra sin par de Manolo Sanlúcar (1972)

De María Vargas, nos dice José Manuel Gamboa en su Guía libre del flamenco (2001):
María Vargas (María Vargas Fernández). Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, 1947)

Esta gitana comenzó cantando de niña, y con entidad. Esa precocidad ha hecho que su nombre esté asociado más a una generación precedente, como la de La Paquera o la Perla de Cádiz, que a la que le correspondía. Con tan solo doce años alcanzó la fama, al participar con resonante éxito en el homenaje que Jerez tributó a Manuel Torre y Javier Molina. Aquel año de 1959, también obtuvo un premio en el prestigioso
Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba.

Durante los años 60s y 70s, María fue una estrella en los principales tablaos madrileños. Apenas llegó a la capital, realizó las primeras grabaciones. En la incial, le acompañaba al compás y los jaleos el mismísimo Terremoto de Jerez. Junto a su pariente Antonia, La Perla de Cádiz, cantó a diario en el tablao de Manolo Caracol,
Los Canasteros, un número singular que está recogido en vinilo: unas alegrías al unísono.

La obra grabada de María Vargas es inmensa y multicolor, habiendo sido acompañada por las mejores guitarras: Paco de Lucía, Manolo Sanlúcar, Melchor de Marchena, Paco Cepero, Manuel Morao... Difícil es encontrar un cante del que María no nos haya dejado una muestra sonora. Su repertorio abarca desde los estilos rítmicos -incluidas rumbas y canciones-, hasta las seguiriyas de mayor enjundia, que de chica escuchaba a su padre, un destacado aficionado.

Tras su boda, se abrió un largo paréntesis en la carrera de María Vargas, que dejó tablaos y sus habituales comparecencias en los festivales andaluces. Volvió de la mano de Alejandro Sanz, cuando todavía era un completo desconocido, que le produjo, junto a Miguel Ángel Arenas, un par de LPs. Regresó a actuar en
El Café de Chinitas y a los grandes escenarios.

La voz de María Vargas es de una flamencura indiscutible, con el poderío y la sensualidad cantaora de su tierra. Reside en Madrid.
José María Velázquez-Gaztelu, en la reedición de Rito y Geografía del Cante (Círculo Digital, 2005) nos dice de esta cantaora:
Descendiente de Tomás el Nitri y de los Frascola, nieta del cantaor aficionado y herrero Juan Vargas, intérprete de martinetes, hija de Manuel Vargas, a quien considera su maestro, prima hermana de Cristobalina Suárez, tía de la cantaora y bailaora Aurora Vargas y sobrina de La Perla de Cádiz, comenzó a cantar desde muy niña en reuniones familiares y fiestas locales, casi siempre acompañada de su paisano Manolo Sanlúcar.

Con 12 años ya actuó en un homenaje en memoria de Manuel Torre y Javier Molina, que se celebró en el Teatro Villamarta de Jerez de la Frontera, una ciudad que con su
Cátedra de Flamencología a la cabeza acogió desde el primer momento a María, apoyando su carrera artística y concediéndole diversas distinciones, como el nombramiento de reina de los I Juegos Florales del Flamenco en 1969, o la Copa Jerez.

Después de haber obtenido un premio en el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba, marchó a Madrid, donde inició su trayectoria definitivamente profesional en distintos tablaos, como Los Canasteros, Torres Bermejas, Las Brujas, El Corral de la Morería y, sobre todo,
El Café de Chinitas, al que María ha vuelto año tras año.

Con un sonido muy personal y completo repertorio, su cante alterna secuencias de emoción contenida, en una dicción sugerente y pausada, con momentos arrebatadores, siempre dominando, con soltura y gallardía, el compás de fondo de los estilos festeros propios de su tierra gaditana.
Discografía básica:

  • Los Canasteros. Una noche en el Corral de la Morería. En directo y en el tablao. (Grabaciones de 1964. Universal, 1999)
  • María Vargas. Juerga Flamenca (Reedición de Doblón, 1994)
  • Reina del cante gitano (CBS, 1970. Reedición de Columbia, 1999)
  • María Vargas y la guitarra de Paco de Lucía. (Grabaciones de 1973)
  • Ríos de Primavera. (Virgin, 1990)
  • El ruido de las olas (Virgin, 1991)
Os dejo con el cante de María Vargas en aquel 1972:



miércoles, 17 de junio de 2009

José Losada, Carrete

No hay gran cosa que yo pueda decir de José Losada, Carrete,... hasta ahora.

Pero os aseguro que vamos a construir, en este Barrio de la Triniá, un buen dossier sobre este bailaor malagueño de todos los tiempos.

No lo conozco más que por referencias, pero la gente, que lo lleva y que lo trae, que lo estudia y lo homenajea, tiene mi más completa confianza, así que espero verlo pronto por Madrid.

Ese "pronto" parece que va a ser "muy pronto", pues me cuentan que tiene una actuación programada en Casa Patas para los días 3 y 4 julio.

De momento, os dejo con la crónica de primera mano de ese "Carrete íntimo" que José María Castaño ha presenciado y glosado en su revista audiovisual, Los Caminos del Cante.

martes, 16 de junio de 2009

El valor de una portada

Hace unos meses no sabía nada de Paco Moyano.

Ahora, parece que lo conozco de toda la vida.

Todo empezó cuando me encontré con la carátula de un disco suyo, en el sitio web de los chicos de "Flamenco en Discos de Vinilo".

La portada era realmente impresionante..., y yo de lo más ignorante. La curiosidad me podía.

Como no me corto un pelo, ni me importa mostrar mis lagunas y mi ignorancia, pregunté al personal que navega, encuentra y descubre en el ciberespacio, si alguién sabía algo de Paco Moyano.

Empezaron a llegar los comentarios, todos estupendos y muy bien "colocaos".

Entre todos, me han descubierto a un personaje admirable, y estoy muy agradecida y muy contenta.

Muy contenta, además, porque veo que esto del flamenco no se agota nunca. Una, a veces, tiene la tentación de pesar que... "cualquier tiempo pasado, fue mejor".

Pues señor: el presente está por descubrir (y también el pasado reciente)

Después de las seguiriyas que interpretó la semana pasada en Málaga, y que un estupendo amigo me ha hecho llegar, ahora otro, me descubre una entrevista y una actuación de Paco Moyano, en el Rocket Festival de Alhama de Granada. Se trata de un trabajo documental de un grupo de estudiantes.

Me gusta mucho esto de "construir conocimiento" entre todos, y traer a primer plano a gente que no debería pasar tan desapercibida.

GRACIAS A TODOS.

(Trabajo de documental para segundo curso de ESCAC que muestra la actuación del extraordinario cantaor Paco Moyano en el Rocket Festival de Alhama de Granada. Realizado en marzo de 2008 por Sergi Cameron, J.Iván Romero e Iván Rubio)



Ahora, vuelvo a preguntar ¿Quién sabe algo más de este Habichuela, guitarrista?, que evidentemente no es el Juan, padre de los Ketama.

La Porverita preguntona.

Paco Moyano y la poetisa de Jerez.

Traigo esta entrada, de nuevo a la primera página, porque hay una novedad que quiero que escuchéis: las estremecedoras seguiriyas que Paco Moyano interpretó ese jueves de junio en Málaga.

Lo demás, está igual, pero volver a leer lo que allí aconteció, de mano de Lourdes, tampoco está de más.
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La tan esperada comunicación de nuestra cronista malagueña, ya está aquí.

El encuentro de la poesía y el flamenco comprometidos: la poetisa, Pilar Paz Pasamar, y el cantaor, Paco Moyano.

Me alegro muchísimo de esta recuperación, y con los completísimos datos de Lourdes Gálvez del Postigo, iré allá a dónde se repita este encuentro.

Un brillante y completo recital
LOURDES GÁLVEZ DEL POSTIGO | MÁLAGA HOY - - ACTUALIZADO 13.06.2009 - 05:00

La segunda jornada del ciclo Flamenco y Poesía se celebró, según lo previsto, el pasado jueves en el Auditorio de Diputación. La falta de seriedad de parte del público asistente, que entraba y salía del auditorio sin ocupar definitivamente su asiento, provocó un retraso de quince minutos. Los puntuales esperamos que la organización tome nota.

Menos mal que la cautivadora voz de Pilar Paz Pasamar nos alegró con sus poemas, flamenquísimos en su esencia y en su forma de decirlos, a la vez que nos iba haciendo entrañables confidencias sobre los mismos.

Después, dos sillas de anea y una mesita con vino dulce, una vela y una rosa roja (nada subliminal), nos anunciaban lo que iba a acontecer: un recital genial, una voz, la de Paco Moyano, que cuando parece que va a romperse, surge renovada y pujante; un pellizco que conmueve todos nuestros sentidos; y un discurso que deleita al intelecto, que nos hace empatizar y sentirnos abanderados de la misma causa. Todo ello junto al brillante y magistral acompañamiento de Paco Jarana.

Con esa personalidad arrolladora que le caracteriza, Moyano comenzó haciendo un recorrido por tonás para acabar muy oportunamente con la toná grande que grabara Mairena. Después empezó con la caña, de forma un tanto anárquica en los ayeos y estrofas, para irse a la soleá de la Serneta, y terminar por Alcalá. Todo ello ligando los tercios, e insisto, con una manera muy peculiar de cantar que tiene la capacidad de transmitir al que le escucha. Después hizo unas cadenciosas jaberas, seguidas por malagueñas de la Trini y rematando valientemente por rondeñas, rayando la perfección, lo que denota su amplio conocimiento de los cantes de Málaga. Si con estos cantes bravíos demostró la amplitud de su registro vocal, puso el contrapunto con una vidalita en la que se descubrió dulce y pastueño.

El grito quejumbroso de la siguiriya nos erizó la piel, de nuevo con el recuerdo a Mairena al cantar un fragmento del precioso romance de Riego. Por último, nos invitó a dar un refrescante paseo por Cádiz, partiendo de las cantiñas, emocionándonos con la letra desafiante del mirabrás -el primer alegato por la democracia de la historia del flamenco: "y a mí qué me importa que un rey me juzgue, si el pueblo es grande y me abona"-, pasando por Pinini, recordando las romeras y acabando por alegrías. Calurosamente, el público les despidió en pie
.

¡Gracias Lourdes! -por tu crónica y por algo más. Es casi como si hubiera estado allí. Espero que los madrileños tomen nota y nos traigan a Paco Moyano a la capital.

lunes, 15 de junio de 2009

Apoyemos al humorismo español

He recibido este mensaje de Flamenka (Málaga) y creo que es importante.

El humor es nuestro mejor patrimonio, y si va unido al flamenco, pues es un "puntazo"; por otra parte, ya sabemos cómo se las gasta este mundillo del artisteo, con los ídolos caídos.

Primero os pongo el llamamiento a un Homenaje Benéfico en favor de Manolo de Vega, y luego el enlace a una entrevista -de hace 3 años- con el Presidente de la Asociación del Humorismo Español.

Málaga 13 junio 09


Amigos y amigas:

Me ha llegado esta mañana a mis manos el panfleto informativo sobre un Homenaje y os lo hago llegar, porque estamos para ayudarnos.


HOMENAJE BENÉFICO

Al Humorista Manolo de Vega. Por su grave enfermedad

Día: sábado 27 de junio

Lugar: La Cumbre Salón de celebraciones. MOTRIL. GRANADA – 21:30 horas

ACTUARÁN:

Chiquetete, el Gallo, Los Chichos, Bigote Arrocet, Blanca Ávila, Judith Urbano, José Luis y sus guitarras, Melchor Córdoba.

Precio. 25 € anticipada; 30 € taquilla

Organiza: Diego González García

PRESENTA: PEDRO GORDILLO.

Y NADA MAS, ESPERO APORTARA ALGO CON ESTE MENSAJE.

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Lo de asociarse me parece de perlas: Entrevista a Tony Antonio, Presidente de la Asociación del Humorismo Español.

Algunos videos de Manuel, en serio y en broma:



El piano flamenco de Arturo Pavón

Arturo Pavón, sobrino de Pastora y de Tomás, hijo del mayor de los Pavones, Arturo, se casó con la hija de Manolo Caracol, Luisa Ortega.

Trabajó mucho tiempo en Los Canasteros, acompañando a su suegro al piano, y dialogando con la insuperable guitarra de Melchor de Marchena. ¡Quién hubiera podido contemplarlos tocar!

Aquí tenéis a estos tres Ases del flamenco en una conmovedora creación de Manolo Caracol -Compañerita del Alma-, dedicada a su esposa muerta; y después... un impagable diálogo entre el piano y la guitarra flamenca.

Se grabó en el año 1973, en el tablao de Manolo Caracol, Los Canasteros, y para mí es la joya escondida y desconocida de la serie de televisión, "Rito y Geografía del Cante"



Y ahora, otro piano flamenco: el homenaje que Javier Coble le hace al maestro Arturo Pavón en su disco de 2001, "De azabache y plata". Esta "Romanza" contiene un fragmento de "Noche de Triana", de la gran obra de Arturo Pavón, La Suite Flamenca (1965), cumbre de las composiciones para piano flamenco y orquesta -con el permiso de Antonio Robledo y Enrique Morente, en su disco y espectáculos, que retomaremos en otro capítulo dedicado al piano flamenco.



domingo, 14 de junio de 2009

Beni de Cádiz, por Fernando Quiñones

Una es bastante ignorante, pero muy abierta a descubrir nuevos talentos.

Bueno, a veces, descubro talentos que ya estaban ahí.

Gracias a algunos amigos de Cádiz, me he puesto a repasar a esa generación que siguió a la grande, la de Aurelio Sellés, Pericón, La Perla de Cádiz o Manolo Vargas, y dentro de esa segunda gran generación, me he reencontrado con el Beni de Cádiz.

(Mi adorado Sernita de Jerez, y a continuación... el Beni de Cádiz con la sonrisa más amplia que conozco)

Estoy enganchadísima escuchando y descubriendo al gaditano, nacido en la Calle Hércules, del barrio del Mentidero.

Voy a dejar que otro gaditano y de mis autores favoritos como narrador, poeta y flamencólogo, Fernando Quiñones nos presente al Beni de Cádiz que conoció antes del año 1974.
El Beni de Cádiz o cantar como respirar.
(de De Cádiz y sus cantes : llaves de una ciudad y un folklore milenarios, por Fernando Quiñones. Sevilla. Fundación José Manuel Lara. 2005)

Hermano del anterior [Amós Rodríguez Rey] y nacido en la misma casa y en 1930, el Beni heredó de la distante e italiana ascendencia de ambos -como italiana fue la de Silverio o la de Capinetti- divismo y facilidad extraordinarios. Sus facultades son tan largas como su repertorio, y éste tan vasto como las naturales disposiciones de su alma para el cante. El Beni es cantaor de una manera inevitable e inmediata; canta como el pájaro vuela, y se diría en ocasiones que el cante es su manera de respirar; de ahí la vitalidad que pone infaltablemente a sus interpretaciones y que, a veces, busca salida por los más inesperados caminos.

Un artista de excepción, Manolo Caracol, ha influido en grande, incluso en peligrosa medida sobre el estilo de Beni, hasta el punto de que, ante algunos discos de los grabados en Columbia, Hispavox o Montilla por el joven artista [hay que pensar que este libro se publicó en Barcelona, en 1964 y que Fernando Quiñones, añadió y corrigió datos en la segunda edición de 1974], nos diríamos en la presencia de un Caracol de hace veinte o treinta años, pero ya en la plenitud de su sensibilidad. Estimamos que tan noble pero marcado ascendiente recorta de momento las enormes posibilidades artísticas del Beni y es una espada de doble filo: uno de ellos, positivo, prolonga, como en tantos otros antecedentes ilustres de la historia del cante, el arte de un maestro, y denota, al tiempo, la calidad del discípulo; pero el otro filo, ya más alarmante, amenaza un poco la personalidad propia de éste, que también debería velar más celosamente por la pureza de su repertorio. "¡Facilidad, mala novia!", dijo el poeta sabiamente.

Beni de Cádiz ha recorrido Hispanoamérica, Europa y España con muchos y acreditados conjuntos -tales los de Antonio o el "Ballet Español" de Pilar López-. Cantó también en los tablaos madrileños Las Cuevas de Nerja y Torres Bermejas. Sus siguiriyas gitanas y malagueñas son bellísimas. Dispone asimismo de una endiablada facilidad para meter en neto compás de bulerías las más dispares fuentes de inspiración, buena prueba de su gaditano "estilo menor", y es también muy estimable bailaor... y pintor no carente de imaginación ni sentido del color.

Le fue concedido el I Premio Nacional de Cante Flamenco, en Córdoba y en 1972.

(Fernando Quiñones, 1974)
Os dejo con las seguiriyas que el Beni grabó en el año 1972 para la serie de televisión, Rito y Geografía del Cante, con la guitarra de Manolo Brenes. En YouTube hay otras seguiriyas, creo que mejores, con la estupenda guitarra de Paco de Antequera, pero... al video le falta el remate.



La Porverita fenicia -temporalmente.

viernes, 12 de junio de 2009

Otro homenaje a Manolo Caracol... en 1965

Cuando veo este programa de la III Semana de Estudios Flamencos, organizada y celebrada por la Peña Juan Breva en 1965, se me ponen los dientes larguísimos.

Una semana y un homenaje a Manolo Caracol, con personajes (por orden de aparición) cómo Joaquín Romero Murube, Manuel Cano, Domingo Manfredi Cano, Mauricio O'Hana, Enrique Llovet, Félix Grande, Jose Luis Tejada, Antonio Murciano, Alfonso Canales... y José María Pemán. Y los artistas flamencos, El Guapo, La Sallago, Manolo Zapata, Manuel Cano, Enrique Morente y Pepe Menese, acompañandos por Manolo Parrilla, Juan Talega, Terremoto de Jerez y alguno más.

Me gustaría saber qué fue lo que ocurrió realmente aquella semana "gloriosa" del 6 al 11 de septiembre.

Si una Peña con tanta solera, y tanto poder de convocatoria, le hacía un homenaje a Manolo Caracol en el año 1965, sería porque no se ponía en duda la jondura y flamencura del cantaor, que ya había atravesado su etapa de teatralización.

Las innovaciones, con genio, son creaciones inmortales. Lo demás, experimentos.




La Porverita

jueves, 11 de junio de 2009

Semana de experimentos musicales

Esta semana de actividades musicales ha sido de locura.

De locura podría calificarse la variopinta oferta madrileña a la que me he apuntado.

El viernes, día 5 de junio, en el Auditorio Nacional, cuentacuentos, música y danzas Fang (Guinea). Me gustó mucho y me encandiló, como si fuera una chiquilla negra, la cuentacuentos y su historia de madres, gorilas y humanas, haciendo frente a las guerras de los "machos", cantada en Fang y trasladada al castellano por esta "abuela" negra del siglo XXI.

El lunes, día 8 de junio, una fusión "imposible" en el Teatro Calderón: Mozart y el flamenco, con el piano de Miriam Méndez. La sonorización del espectáculo fue un dolor -para mis oídos-: guitarras y voces flamencas tan amplificadas que dolía intentar colocarlas en su sitio para... escuchar la música de los "clásicos". Por no oírse, no se oía ni el piano de la sevillana protagonista. No me reencontré ni con Mozart, ni con la música flamenca.

El martes, día 9 de junio, el experimento más "curioso": la fusión de instrumentos barrocos antiguos, con sonidos electroacústicos pregrabados. Un programa del Auditorio de Música, llamado "A un lado y al otro del Atlántico", pues las seis composiciones y compositores se repartían entre España y Latinoamérica, e interpretado por el grupo La Folía. Yo no entiendo nada de nada de la música contemporánea, pero me gustó ver semejante mezcla... en directo, y con los propios compositores presentando y presenciando sus obras. Quiero destacar la magnífica voz de la soprano de Santurce, Celia Alcedo, cantando, recitando y tarareando "contra" la música electrónica. Interesante.

Y por fin, lo "mejor", la visita al Teatro Lara, el miércoles 10 de junio, al descubrimiento de un grupo de mujeres músicas, amantes del flamenco: Las Migas. No me extiendo con ellas porque oiréis hablar mucho de este grupo. Ya sabía que no iba a ser flamenco tradicional y no lo esperaba; han asumido muy bien que su amor por el flamenco -que es lo que las ha unido- no podía llevarles a buen puerto, intentando realizar un cante jondo mimético; aflamencan, componen y cantan canciones, boleros y letras de otros -muchas canciones de Lorca-, y llenan el escenario de simpatía, buena música y buenas canciones. Aquí destaco a la violinista: Lisa Bause, música total y virtuosa del violín, que es la que da el tono global y "gitanesco" de la agrupación aunque sea rubia y alemana.

Hoy jueves voy a descansar. Ya no hay más experimentos.

Por cierto, ¿dónde están los hombres "experimentadores"?

Despega el Niño de Sola, por Alegrías

Hemos leído en el Diario de Cádiz esta noticia, que nos alegra mucho.

Vemos que el día 26 de junio competirá nuestro lector y comentarista, el Niño de Sola.

Desde Madrid, y desde este blog, le deseamos mucha tranquilidad, ya que cantar las Alegrías lo hace, bien y con mucho sabor... gaditano y añejo.

Veintisiete aspirantes competirán en el Cante por Alegrías.

Las semifinales se celebrarán en la peña Enrique El Mellizo los días 12, 19 y 26 de junio
REDACCIÓN / CÁDIZ DIARIO DE CADIZ -- 11.06.2009 - 05:00

El Concurso Nacional de Cantes por Alegrías ya tiene nuevos aspirantes. Veintisiete cantaores mostrarán sus habilidades durante la fase clasificatoria que se desarrollará en la peña Enrique El Mellizo los días 12, 19 y 26 de junio.

Catorce concursantes de la provincia de Cádiz, siete de la geografía sevillana, dos de Huelva, dos aspirantes de la provincia de Málaga y uno de Córdoba y otro de Badajoz se medirán en tres galas de las que saldrán los seis finalistas.

Así, en la primera clasificatoria actuarán Jesús Castilla y Chiqui Romero (San Fernando), Javier Ramírez (Sevilla), Jesús Corbacho (Huelva), Evaristo Cuevas (Osuna), Antonio Ortega Hijo (Mairena de Alcor), Niño de Gines (Gines) y Anabel Rivera (Cádiz).

El día 19 cantarán Álvaro Rodríguez y Natalia Palomo (El Puerto), Manuel Aguilera y Tamara Aguilera (La Puebla del Río), Juanito de la Serena (Badajoz), Juan Antonio Camino (Montoro), Antonio de Paqui (Benalup), Macarena (Chiclana) y Florencio de Gerena (Gerena).

En el último pase estarán Vila de Cai, La Gineta y Caracolillo (Cádiz), Isabel Guerrero (Fuengirola), Carmen Mari y El Niño de Sola (San Fernando), Juan M. Muñoz (Conil), Laura Román (El Palo), Cristian de Moret (Huelva) y Aroa Cala (El Puerto).

Os dejo con unas alegrías con las que participó en otro certamen, en la Peña del
Chato de la Isla, en San Fernando. Tened en cuenta que estaba empezando, y que se puso muy nervioso. Sin embargo, logró, poco a poco, que se fuera haciendo el silencio y que la gente le atendiera y le animara a retomar el cante.



La Porverita rezadora.

miércoles, 10 de junio de 2009

La pureza de Manolo Caracol

Si leyendo -aquí y allá- todo lo que me encuentro que tenga que ver con el flamenco se produce alguna coincidencia, me parece que el destino me manda y obliga a reflejarlo en el blog.

No es un encuentro casual o casualidad: es unanimidad.

Hace días que leí esta respuesta de José Luque Navajas a los detractores de su peña respecto a la jondura de Caracol en su etapa teatral y zambrera, y no pude sentirme más de acuerdo con él.

Si pudiera hacer un pacto con el diablo, no le pediría ni belleza ni dominio de las castañuelas; le pediría la inteligencia y el dominio de la palabra y de la argumentación de Pepe Luque -sin que él quedara desprovisto de ellas, por supuesto.

No se puede hacer una mejor defensa de la pureza y jondura de Caracol, que para eso Pepe es y ha sido hombre de leyes y... de letras. (Los subrayados y corchetes, son míos)

"Cuando en el capítulo anterior decíamos que Manolo Caracol había honrado a su selecta casta flamenca, e incluso superado con sus dotes flamenquísimas las excelencias de sus mayores, algunos de mis compañeros de peña ponían en solfa, sobre la marcha, mi afirmación y elogio, recordándome su época teatral en que cantaba con piano y con orquesta, y escenificando estampas preparadas con su pareja Lola Flores.

Ante tan interesante cuestión planteada no quiero pasar de puntillas, porque ni yo puedo permitirme semejante frivolidad ni mis interlocutores se merecen que sea tomado a broma su oportuno planteamiento.

Es cierto que Caracol, en aquella época, protagonizó una proyección teatral del flamenco con sus personalísimas zambras, y que esas músicas habían nacido en un pentagrama y no entre giros espontáneos de cantaor. Pero, sin ánimo de buscar disculpas a contrapelo, quiero destacar su coautoría en aquella música que él, y sólo él, hizo flamenca; lo cual no solamente no es nuevo en la historia del flamenco sino que fue así, aflamencando, como nació [el flamenco].

Queda no obstante en mi ánimo espetado el hecho de la teatralización. Y no niego que ello sea un peligro para la esencia del flamenco, por lo que me inclino a calificar de travesura la voluntaria irrupción de Manolo Caracol en ese resbaladizo terreno. Pero también digo, ya que se habló de pureza, que no por eso Manuel Ortega Juárez perdió esencia flamenca, ni su cante, pese a lo heterodoxo, dejó de ser puro. Y fue su pureza consustancial la que sorteó y burló el peligro que acechaba en aquel atrevido lance.

En este punto debo decir que para mí la pureza en el cante flamenco no está en la forma o en la epidermis de la obra de arte, sino en la enjundia del que canta, en la capacidad taumatúrgica del que es capaz de crear sin proponérselo. Sólo un genio crea. Y genios en el arte, en todo arte, hay poquísimos.

Es un error llamar pureza a la repetición mimética de una melodía anterior. Con eso se deleita al buen aficionado que escucha, se luce el cantaor, no menos bueno, porque no hemos de negarle su mérito. Pero la pureza es un soplo de vida que el cantaor insufla a lo que hace, y que es capaz de animar a un cuadro.

Luis Rosales decía que crear era el resultado de “una sucesión de infidelidades afortunadas”. Ciertamente, afortunadas porque las canta algún privilegiado. Y Caracol lo era, como lo eran Manuel Torre, Antonio el Chaqueta, nuestro añorado Chano Lobato y pocos más"

(José Luque Navajas 
Segunda sesión de estudio sobre Manolo Caracol 
Peña Juan Breva. 21 de abril, 2009)

Al poco tiempo, leo en Papeles Flamencos una entrevista que Juan de la Plata le hacía, en 1984 al recién fallecido, Parrilla de Jerez -una entrevista vale más que cien obituarios- y aquí tenéis lo que opinaba el jerezano de Caracol.

No quiero poner más argumentos, pero tendríais que escuchar lo que Melchor de Marchena decía de Manolo Caracol en la serie de Rito y Geografía del Cante, o los tertulianos -caballeros de la Orden Jonda- del programa de radio Los Caminos del Cante, que dirige con mano izquierda y diestra el amigo José María Castaño.

Creo que nadie -ya- puede objetar que la zambra es un cante flamenquísimo, que los fandangos caracoleros pegan unos "pellizcos" que ya querrían algunos cantes jondos en voces miméticas, y que el mejor piano flamenco era el de Arturo Pavón, acompañando a su suegro.

¡Viva Manolo Caracol, el puro!

La Porverita ¿caracolera?

martes, 9 de junio de 2009

El regreso de Antonia Mercé, a los papeles.

Últimamente mi interés por Antonia Mercé la Argentina se está viendo recompensado en todos los medios de comunicación que leo: los "papeles flamencos" en internet, los libros y las reseñas de El Cultural.

No puedo evitar poneros un cachito de la biografía de esta díscola -¡qué divina palabra!- artista total, que he encontrado en la Web, publicado en El Mundo del 19 de julio de 1998.

Ahora descubro que toda la inmensa "gracia y ligereza" de esta "monita" bailaora viene de la sangre cordobesa de su madre.

Los adjetivos que el biógrafo anónimo le aplica a Antoñita me han cautivado: tozuda, díscola y oveja negra; intuitiva y creativa; longilínea, oscura y simiesca; favorita de los intelectuales de la época. ¿Quién da más?
Antonia Mercé nació hija del amor romántico y del baile español. Su padre, Manuel Mercé, era el coreógrafo y primer bailarín del Teatro Real y conoció a Pepita Luque, cordobesa de muy buena familia, durante una gira. Se casaron y ella empezó a bailar, aunque no era ya una jovencita, como alumna de su marido. Tenía unas cualidades innatas de gracia y ligereza que su marido, sólido pero académico y algo soso en la interpretación, supo adivinar y entender como complementarias de las suyas. Formaron casi a la vez familia y pareja artística. Y en el Buenos Aires de 1890 vino el mundo su hija Antonia, llamada a ser figura máxima del baile español. Su padre no quería que bailase, sino que triunfase en la ópera, para lo que no le faltaban condiciones. Pero su esfuerzo se estrelló contra la tozudez de Antonia, que prefería los pies y hasta las manos, a ser posible con castañuelas, para expresarse.

A los 10 años entró en el Conservatorio para estudiar música, pero a cambio su padre aceptó que se incorporase también al cuerpo de baile juvenil del Teatro Real, a sus órdenes. Antoñita se llevaba mejor con su madre que con su padre, tenía de ella la intuición y la creatividad, pero no se sometía tan fácilmente al despotismo académico de Manuel. En vez de la niña mimada del Real se convirtió en la hija díscola y, en puertas de la adolescencia, casi en la oveja negra. Pero un drama familiar impidió que el enfrentamiento fuera más lejos: el padre cayó enfermo en una silla de ruedas; la madre tuvo que hacerse cargo de la academia de baile que tenían junto a la vivienda familiar, en la madrileñísima calle del Olmo; y Antonia abandonó el Conservatorio y empezó a ganarse la vida en el Teatro Apolo, de corista, mientras seguía estudiando danza con su madre.

Fueron momentos cruciales para la vida y la carrera de la bailarina. Con 13 años, tenía una base notable en música y declamación, bailaba muy bien y tenía un arte peculiar para las castañuelas, pero la última fila del cuerpo de baile en la Cuarta del Apolo, ya de madrugada, no era el mejor sitio para que cuajara una bailarina clásica. Tampoco para hechizar a un millonario, según la moda de la época, porque Antonia era longilínea, oscura y a pesar de sus ojos verdes un tanto simiesca. Gracias a los postizos y a su gracia para bailar consiguió, pese a todo, triunfar pronto en la zarzuela Las sobrinas del Capitán Grant, homenaje chusco a Julio Verne. Se instala en el Romea, donde recita, canta y baila, haciéndose con una función para ella sola llamada Los jueves de «Argentina» que además la convierte en favorita de los intelectuales del Ateneo, que le hacen allí un homenaje. Después, cuando actúa en el Kursaal, es el centro de la tertulia del palco de los artistas, que preside Valle-Inclán. Pero estos contactos no la ayudan especialmente en su carrera, aunque le proporcionen un perfil especial entre las artistas jóvenes de su tiempo.
Este nuevo libro que reseña José María Velázquez-Gaztelu en la revista El Cultural tiene buen aspecto y parece prometedor, aunque con los libros nunca se sabe...

De todas formas, todo lo relacionado con esta vanguardista bailarina -y muy resalada- merece la pena siempre.

Os recomiendo la lectura de todo lo que los amables blogeros -y flamencos- han colgado de La Argentina en sus respectivos blogs: Flamenco de papel, y Papeles Flamencos: prensa histórica y magníficamente ilustrada.

La bailarina y el escritor, en Flamenco de papel.

Antonia Mercé y Luque, en Papeles Flamencos. En el mismo blog, otro libro sobre La Argentina, ilustrado por José Clará.

La Porverita idólatra y envidiosa -por eso del dominio de las castañuelas.

lunes, 8 de junio de 2009

Pero... ¿tiene santos, papá?

Leyendo el libreto informativo de una magnífica exposición de libros que hay en la planta de entrada de mi biblioteca -"Infancia, literatura y exilio del 39 : libros de la colección de Ana Pelegrín"- he rememorado los libros ilustrados de mi infancia.

Es una de las mejores exposiciones que se han realizado en la Biblioteca de la UNED, y aunque éste ha sido siempre un templo de estudio e investigación académica, estos días ha tomado -con esta exposición- el aspecto de una alegre guardería.

Uno de los libros expuestos que más me ha divertido es éste de un malagueño en el exilio: José Moreno Villa, "Lo que sabía mi loro : una colección folklrórica infantil". Reunida e ilustrada por José Moreno Villa. México. Isla. 1945? 
Tengo que conseguir ojear el libro completo, para ver si el malagueño recoge alguna "aleluya" referida al cante flamenco, con la misma gracia y sabiduría con que "parea" e ilustra una corrida de toros.

Dice, la comisaria, Gabriela Ossenbach, en el catálogo:
"Los libros que se exhiben, apenas una parte de la colección de Ana Pelegrín, son mayoritariamente de las décadas de 1940 y 1950, editados en México, Cuba y Argentina. También se han seleccionado algunos de los años veinte y treinta, de la época considerada como la Edad de Plata de la cultura española, en la que habían iniciado su obra algunos de los más destacados autores e ilustradores de libros infantiles que luego tuvieron que exiliarse. La selección de los libros infantiles del exilio que se exhibe pretende mostrar no sólo la obra de los escritores más destacados, -con una atención especial a Herminio Almendros, Antoniorrobles, Elena Fortún y Rafael Diesde-, sino también la de los ilustradores, donde sobresalen figuras tan conocidas como Salvador Bartolozzi y Federico Ribas, junto a un grupo de pintores de la vanguardia española del primer tercio del siglo XX, que se dedicaron a la ilustración infantil durante sus años de exilio en América.
Igualmente, en la exposición pueden verse algunos ejemplares de la Biblioteca Billiken y la Colección Oro, que recuperaron en Argentina el espíritu de las Misiones Pedagógicas, tanto por su contenido -que se inspira en los repertorios seleccionados para las escuelas rurales-, como por los autores que adaptaron las obras al público infantil y juvenil. Estos autores -entre los que destacan Rafael Diesde, José Otero Espasandín, Antonio Sánchez Barbudo o Mariano Perla-, continuaron su obra en el exilio.
(Gabriela Ossenbach. Directora del Centro de Investigación MANES. UNED)

Creo que no os la debéis perder, los que viváis en Madrid. Y de paso, podéis echarle un vistazo a una de las mejores colecciones de libro antiguo que tenemos: la colección MANES de manuales escolares, españoles e iberoamericanos.
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La exposición me ha recordado mis primeros libros infantiles, y lo importante que eran para mí las ilustraciones.

En aquellos tiempos de la "segunda postguerra" era bien poca la literatura infantil bien ilustrada que se podía conseguir en la paramera cultural que era Teruel. La mayoría de los libros infantiles tenían un "tufillo" ideológico y moralista que no resultaba nada atrayente, pero ¿qué voy a decir de las ilustraciones? ¡Aquello era aún peor! Era para... salir corriendo.

Mi padre, que además de gran aficionado a la música y hombre religioso, era maestro y otorgaba todo el valor que tiene a la lectura infantil, también sabía de la importancia de la ilustración. Yo, sin embargo se lo recordaba continuamente, pues cuando traía libros a casa, siempre preguntaba: "¿tiene "santos", papá? Cuanto más "santos", mejor".

Mi imaginación se disparaba, no por lo escrito, que casi no comprendía, sino por lo ilustrado, que veía y entendía perfectamente, y que dejaba una huella imborrable.

No sé cómo, pero aquel hombre sabio y bueno, compraba libros por correspondencia que no se parecían en nada a los que regalaban y traían a las escuelas -libros muy aleccionadores pero indigestos-; todavía recuerdo y conservo algunos de esos libros rompedores, que se saltaban a la torera, la censura escolar de aquellos tiempos.

Uno de los libros ilustrados más recordados de mi infancia es este cuento, con más ilustraciones que texto, que además estaba rimado y que yo me sabía de memoría -ya no.

(Los tres gatitos. Ilustraciones de Kurt Wiese. Editorial Molino. Barcelona, 1935)

Eransé tres gatitos
que perdieron sus mitones
y se echaron a llorar

¡Oh, mamá!, ¡gata buena!
¡Qué desgracia hemos tenido!
Los mitones se han perdido.

¿Así perdéis los mitones?,
míseros, gatos hambrones.
Pues os quedáis sin pastel.

Y allí fueron, los gatitos
a buscar sus mitoncitos...
(no recuerdo más)

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Por último, quiero hacer mención de otro libro ilustrado reciente, -de hoy mismo-, y que considero utilísimo y salvador: uno de los mejores métodos y formas para tratar de ayudar a los niños que viven o han vivido el tema de la violencia de género en sus familias.

El texto -inteligente y delicado- es de una amiga mía, argentina como Ana Pelegrín, -Sofía Czalbowski, y las ilustraciones son de Monica Carretero.

El niño/a que contempla y se culpabiliza de la violencia que observa en su hogar, si se queda prendado de estas ilustraciones y de este discurso -que puede sentir y manifestar como propio- será capaz de sacar afuera, exteriorizar y exorcizar esas miserias que tanto les intranquilizan.


Muchas gracias, Sofía y Mónica, por vuestra historia esperanzadora.

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¿No os parece, amigos, que la ilustración infantil es algo que debemos cuidar muchísimo?

La Porverita ilustrá.

domingo, 7 de junio de 2009

Otro artista de los de Rito: Parrilla de Jerez

Cada vez que muere uno de los artistas que participaron en la serie de televisión de Rito y Geografía del Cante, lo siento como un mazazo.

Los he visto tantas veces -y tan jóvenes- al intentar desentrañar las cualidades de esta serie, que todavía abrigaba la esperanza de poderlos interrogar sobre su participación en esas míticas grabaciones.

Son demasiadas ya las veces que he tenido que ir tachando nombres. El último, el de Parrilla de Jerez.

(Parrilla de Jerez, en un retrato y fotografía de Paco Sánchez)

Según nos informa en su revista, José María Castaño, Manuel Parrilla -Parrilla de Jerez y compañero inseparable de otra artista de Rito que hubo que tachar, la Paquera de Jerez- murió el día 6 de junio, tras una larga enfermedad que lo tenía retirado de los escenarios.

Quiero recordarlo como lo vi la primara vez, en el Teatro Albéniz, acompañando a una Paquera que me estremeció, y que lo empujó, arrebatándole la guitarra, al centro del escenario para bailar las bulerías de Jerez.

Yo entonces, empezaba a aficionarme y no sabía que todo el mundo, grandes y chicos, en Jerez se marcan sus pataítas por bulerías, con mucho sabor y mucho placer. Ignorante de mí, yo lo tomé como un embolao y una tomadura de pelo de la cantaora hacia su tocaor, en un arrebato de locura.

Ni la Paquera, ni Parrilla eran en esa época que yo los conocí, jóvenes, pero estaban exultantes, y nunca olvido ese primer encuentro con la fiesta y los festeros jerezanos.

Guardad este recuerdo de Parrilla, en el año 1972, acompañando a otro desaparecido prematuramente: Fernando Montoro.

sábado, 6 de junio de 2009

Manuel Gerena en Málaga (Flamenco y Poesía)

Me gusta mucho como escribe esta chica: Lourdes Gálvez del Postigo: tiene un estilo impecable y envidiable.

Además, escribe en uno de los periódicos del Grupo Yoly - Málaga Hoy- que, de toda la prensa andaluza, es el grupo que ha demostrado una mayor sensibilidad y seguimiento de la actualidad flamenca.

Disfruto, desde hace tiempo, de la lectura de los críticos de flamenco de otros diarios del grupo: Fermín Lobatón, del Diario de Cádiz, Juan Vergillos y Rosalía Gómez del Diario de Sevilla. También ojeaba, por encima, a los críticos de los periódicos de Granada, Córdoba y Málaga.

Desde que empecé a aficionarme al flamenco malagueño, le presto mucha más atención a Lourdes, ya que además de escribir fenomenal, cubre ampliamente todos los temas que han pasado a interesarme tanto. Dentro de poco os hablaré de un estupendo artículo suyo sobre la historia de la Peña Juan Breva. La conoce a la perfección, pues ha sido la única mujer que ha tenido un cargo directivo en esa institución. Después de Pepe Luque, es quien mejor ha escrito sobre la peña.

Os pongo su crónica de lo que aconteció en el Auditorio de la Diputación Provincial (Málaga) el jueves, en la primera sesión del ciclo "Flamenco y Poesía"

La voz faltó, el compromiso no
Lourdes Gálvez Del Postigo Málaga Hoy 06.06.2009 - 05:00

El pasado jueves se inauguró el ciclo Flamenco y poesía en el Auditorio de la Diputación Provincial. Este año se ha dedicado a todos esos artistas que alzaron su voz para denunciar las injusticias, a esos poetas comprometidos con unos ideales y que se jugaron incluso la vida defendiéndolos en un entorno hostil.

Como comienzo, tras la deliciosa lectura de poemas de Paca Aguirre -en la que nos mostró sus vivencias de niña de la postguerra, pasando por temas que abundan en lo cotidiano y en reflexiones diversas-, un clásico de lo que podríamos llamar flamenco protesta: el cante de Manuel Gerena.

Gerena se caracterizó por ser un cantaor del pueblo y para el pueblo oprimido por la dictadura franquista. Allá por los 60 y 70 cantó a las libertades y los derechos vetados para los españoles de entonces, aun a riesgo de dormir en el cuartelillo, cosa que hizo en más de una ocasión. Con letras propias, congregaba en los colegios mayores y en las universidades a jóvenes ávidos de cambio, que reconocían en las formas vernáculas del flamenco un lamento y una queja, sí, pero con unos aires desafiantes que reclamaban la libertad sustraída.

Nunca se caracterizó Gerena por ser un gran cantaor en cuanto a facultades vocales, pellizco o técnica, su fuerte estaba en las letras y en su carácter rebelde y en su sabia combinación de flamenco y queja política. El pasado jueves, además, el cantaor se entregó al público a sabiendas de que la plenitud de las fuerzas habían mermado. Venía de cantar en Guadalajara en una sala donde el aire acondicionado jugó con su garganta hasta dejarle afónico, -lo que no consiguió el régimen de Franco lo consiguió un aparatito moderno-. Sólo pudo hacer un puñado de cantes, con la mejor de las intenciones pero con un resultado desafortunado. Acompañado por una joven pero solvente guitarra, empezó con fandangos de El Niño Gloria, rematados al modo de los fandangos de Huelva, con unas letras alusivas al imperialismo americano; continuó por levante, cante indispensable cuando hablamos de protesta, pues es el lamento de los trabajadores que se juegan la vida por un mísero jornal; continuó con rondeñas al estilo de El Gallina, aunque, siendo éste un cante que requiere gran potencia de voz y pulmones, no pudo ser ejecutado correctamente por las causas que alegábamos antes. Para terminar, unos suaves pero muy decentes martinetes pusieron el punto y final a una noche que, en otras circunstancias, podría haber dado mucho más de sí.

Ya tengo ganas de saber que nos va a contar Lourdes de la próxima sesión del ciclo: Paco Moyano con Pilar Paz Pasamar, la poetisa jerezana.

Si queréis saber que acontece en el flamenco malagueño, os recomiendo que sigáis a Lourdes y no a la Porverita. Ésta hará lo que pueda para recordároslo.

jueves, 4 de junio de 2009

Reivindicación de la bandolá

No soy yo la pionera, sino la seguidora.

Después de leer un magnífico artículo, o más bien sesión de estudios de la Peña Juan Breva, leído por el ínclito José Luque Navajas, y que os pondré más abajo, me he hecho también "publicista" del término bandolá.

Ahora voy a tener que modificar todas las etiquetas de las entradas del blog y todos los vídeos subidos a YouTube, y en dónde puse "cantes abandolaós", corregiré a "bandolás"

Pepe lo razona muy convincentemente, pero es que además adjunta un documento fantástico: una página del "Método de guitarra" (1902) de Rafael Marín, que no tiene desperdicio.

Después volveré con la bandolá, pero veamos algo de lo que Rafael Marín nos dice de la jabera:
Jaberas: es una especie de granadina, sólo que es mucho más cadenciosa. Se canta muy despacio y tiene el mismo acompañamiento que la malagueña. Cuentan que la autora de este cante fue una mujer que vendía habas (jabas), de donde proviene su nombre.
La jabera tiene su macho, o sea su complemento, al que los inteligentes dan el nombre de Rondeñas del Negro.
Este documento, que no debería estar aquí sino en los "papeles flamencos" o "flamenco de papel", se lo debo a un artículo de José Luque Navajas, leído y descargado en la página de la Peña Juan Breva: "Sobre la Bandolá, la cenicienta malagueña" (Sesión de estudio, del martes 24 de junio de 2008)

(Rafael Marín "Método de guitarra" (1902) Madrid. Sociedad de Autores Españoles)

Me ha convencido totalmente, y voy a corregir... maneras. Me gusta mucho el término "bandolá", que es más corto, y que además, así, parece tener más parentesco con su progenitor, el verdial, y su progenie, las malagueñas.

Os dejo con el artículo de Luque, porque no os puedo poner el enlace al sitio en dónde lo ponen en la página web de la Peña Juan Breva. Allí hay un depósito de artículos muy suculentos, de Pepe y de otros consiliarios.


miércoles, 3 de junio de 2009

Homenaje a Córdoba

Éste es un homenaje a la ciudad que me embrujó como no me ha cautivado ninguna otra, en Andalucía.

También es un homenaje de agradecimiento a una mujer y madre cordobesa, sensible y generosa, que se siente tremendamente orgullosa de su tierra. ¿Quién no lo estaría también, de haber tenido la suerte de haber nacido allí?

No soy la única que se ha dejado conquistar por la Córdoba romana, judía y mora.

Hasta los sevillanos y flamencos, que no parecería que son capaces de mirar fuera de su Sevilla soberana, le dedican piropos que ninguna otra ciudad ha recibido -ni siquiera Granada.

Esta madre cordobesa me envió una bella presentación de esa ciudad, montada con la música del Romance a Córdoba de Pepe Marchena. Yo le reenvío ese cante que tanto le gusta, y le añado otro homenaje que también me gusta a mí: la creación de Pepe Pinto, A Córdoba.

Pepe Marchena está acompañado a la guitarra por Paquito Simón; Pepe Pinto, por la de Manolo de Badajoz.




¿No estáis, también vosotros, hechizados por la ciudad morena?
¿No es su Guadalquivir más río y más humano, que el pequeño mar-puerto sevillano?
¿No es la plaza de la Corredera una enorme tienda-tapiz que acoge a todos sus ciudadanos?
¿Quien no se quiere perder en el laberinto silencioso de las frescas madrugadas de su judería?
¿Quién no es capaz de soñar en la media luz de su mezquita vacía?

¡Y las campanas...!


lunes, 1 de junio de 2009

Un par de Jaberas más...

Esto del blog se ha convertido, del divertimento que era al principio, en algo diferente, no sé si mejor o peor... todavía.

Ahora me siento responsable de lo pongo, y siento que se me han terminado los buenos tiempos de la extra vagancia.

¡Qué le vamos a hacer! Como ya he dicho en otra ocasión, una pare una criatura, y cuando se quiere dar cuenta, vuela con alas propias. Aplicado a este caso, navega por dónde quiere y en la dirección que le da la gana. Es como un "barco sin guía"

Me he embarcado en una serie -los juanbrevistas- que me está dando mucha faena, porque admiro profundamente el trabajo de todos estos y aquellos personajes, y quiero que lo que ponga tenga entidad y sustancia, y sobre todo que aporte algo nuevo.

Así que, ahora, me tenéis haciendo lo que no quería: estudiar el flamenco. Espero que a alguien le venga bien, porque si no...

Mientras perfilo la información del próximo juanbrevista, os pongo un par de jaberas nuevas, para que no me echéis de menos, mientras estoy fuera... de juego.

Una jabera de Antonio de Canillas, voz poderosa y sabia en los cantes de Málaga. Está extraída de un CD doble, que corresponde al Volumen 1º de la colección El Canario más Sonoro, algo muy de agradecer... si estuviera bien editada esta colección de registros de cantaores malagueños vivos y en activo.
Tengo un disco con 34 cantes de Antonio de Canillas, de distintas épocas y con 10 guitarristas diferentes. Estos vienen mencionados en algún lugar, pero no en los cantes que tocan. Así, que me quedo sin saber a qué año corresponden las grabaciones, ni sé quién acompaña a cada cante de Antonio. ¡Qué os parece! ¡Esto es lo que no se debe nunca hacer si queremos construir un sólido edificio flamenco!

En fin, disfrutad con otra jabera ¿cuantas van ya?


Ahora una voz femenina, María Navarro, en el año 1991 y en un programa piloto de televisión, sobre los Cantes de Málaga, que no llegó a publicarse. Agradeceré a cualquiera que veo esto, alguna noticia de esta cantaora supongo malagueña.

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