Aunque tarde, llego a tiempo de asistir a las dos últimas jornadas del homenaje que se le tributa al poeta Luis Rosales en el Archivo Histórico Nacional (Madrid)
Dirigido por Félix Grande, la Porverita se ha perdido las dos primeras sesiones del homenaje y la intervención de una de sus poetisas favoritas: Paquita Aguirre. Pero se ha enterado a tiempo de poder escuchar lo que le gusta todavía más: el homenaje flamenco del escritor, periodista y querido amigo, José María Velázquez-Gaztelu y del cantaor Paco del Pozo, que tendrá lugar el próximo día 13 de abril en la sede de Archivo Histórico Nacional, Calle Serrano 115.
No deberíais perdéroslo, pues es siempre una delicia escuchar las intervenciones de José María: breves, aquilatadas e inspiradas, y más, cuando de poesía y flamenco se trata. Conoció y entrevistó largamente al poeta del homenaje y la sesión promete mucho.
Y el cante de Paco del Pozo, también muy prometedor, no le anda a la zaga.
El Poeta de Arcos de la Frontera es, sin duda alguna, Julio Mariscal Montes (1922-1977).
El flamenco me descubrió a este gran poeta medio olvidado. O más bien, un cantaor -Curro Malena-, una colección -Cultura Jonda- y un escritor -José Manuel Gamboa-. Si los discos de esta colección no llevaran unos textos tan cuidados, quizá nunca hubiera conocido a Julio Mariscal.
Hoy, día 18 de noviembre, es el aniversario de su nacimiento y quiero rendirle mi más sentido homenaje. Este poeta, nacido y obscurecido en Arcos y en el corazón del otoño, llenó de melancolía muchas tardes de la época de mis descubrimientos poéticos y flamencos.
He leído toda su obra, y aunque no recuerde ningún poema, siempre que lo traigo a mi pensamiento me llega un aroma a tomillo y a camisa blanca recién almidonada. ¡Cuantas tardes no habré llorado recogiendo su sufrimiento y mi desesperanza, o su desesperanza y mi sufrimiento!
-------------------------------------------------------------------------------------- Algunos enlaces sobre la vida y obra de Julio Mariscal:
Julio nace en Arcos de la Frontera (Cádiz) un 18 de noviembre de 1922, hijo menor del matrimonio formado por Don Aurelio Mariscal Sandoval, un comerciante de tejidos, y de Doña Josefa Montes Iyázquez. Queda huérfano a los 11 años de edad, siendo desde entonces su gran refugio afectivo su madre, a la cual veneraba. Tras cursar sus estudios en el colegio Nuestra Señora de las Nieves, en 1949 forma parte del grupo poético Alcaraván, del que está considerado como el más valioso exponente.
En 1950 obtiene el título de Maestro Nacional siendo su primer destino el colegio “Primo de Rivera” de Cádiz, y dos años más tarde es trasladado a la localidad de El Bosque, donde coincide con el también maestro Antonio Luis Baena. Julio formó parte de la llamada “Generación de los cincuenta”, junto a Caballero Bonald, Fernando Quiñones, Ángel González, Claudio Rodríguez, Gil de Biedma y otros. Fue colaborador o fundador de las revistas, Alcaraván, Platero, Arquero de Poesía, Alcántara, Ágora, La isla de los ratones, Caracola, Cal, Caleta, Capitel, Alor, Ixbilian, El gorrión, Torre Tavira, Alfox, El Cobaya, Rocamador, Anaconda, Bahía, Floresta de varia poesía La Venencia, Liza, y Arcilla y Pájaro, Litoral, Güadalquivir, Álamo, Aljibe, Pliego, Pleamar, Madrigal, Llanura, Cumbres, Atzavara, La luna negra, Última poesía religiosa, Punta Europa, Estafeta literaria y varias hispano-americanas.
En 1953 ve la luz su primer libro Corral de muertos. En 1955 aparece el segundo Pasan hombres oscuros, y tras el van apareciendo Poemas de ausencia, Quinta palabra, Tierra de Secanos, Tierra, Último día, Corral de muertos edición ampliada 1972, Poemas a Soledad, y Trébol de cuatro hojas. Años después de su temprano fallecimiento se publicó una recopilación de poemas inéditos creados en 1974, Aún es hoy.
Julio consagró su vida a la enseñanza, la poesía y el flamenco. En sus poemas le canta al amor y a la tierra, a Dios y al hombre, a la madre y a la mujer, al trabajo duro y a la muerte. Poeta triste y melancólico, sus méritos intelectuales y humanos no le fueron reconocidos durante su existencia, sufriendo la marginación de la sociedad de la época.
Muere el 29 de noviembre de 1977. Un día más tarde, "...bajo una lluvia sublime copiada de los ojos de sus amigos", según relata Pedro Sevilla, Julio volvió a la tierra, donde encontró la paz, y descansa en el Cementerio de San Miguel de su pueblo natal. (Extraído de la Wikipedia)
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En sus primeras grabaciones, el cantaor Curro Malena cantó un par de letras de Mariscal Montes.
Aquí lo tenemos en las bamberas "La niña que está en la bamba" (1971) con la guitarra de Pedro Bacán.
En 1974 Curro Malena, también con la guitarra de Pedro Bacán, incluyó en su disco "Estilos" (1974) esta caña y soleá apolá con letra del poeta arcense Julio Mariscal: "Cuanto más fuerte es el viento"
Bien pocos se han atrevido con San Juan de la Cruz.
Enrique Morente hizo su adaptación por tangos y le salió esta maravilla.
Aquí está con las guitarras de Enrique de Melchor y Paco Cortés. Creo que el año es 1984, pero no estoy segura. Seguramente le pediré datos sobre esta grabación al que más sabe de discos, grabaciones y guitarras: Gamboa.
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Aquí tenemos los datos, que graciosamente y generosamente, nos ha proporcionado José Manuel Gamboa sobre esta grabación:
Lo de Momentos Cumbre es uno de los trabajos que realicé para BMG, cuando puso en marcha su subsello Tablao; se trataba de presentar el fondo de catálogo de la casa.
El disco a que haces referencia de Morente es el titulado "Cruz y luna", que, por cierto, produjo Enrique de Melchor quien lo considera su mejor trabajo, y lo publicó en 1983 la casa Zafiro (referencia: LM-1114 (C)) El repertorio que contiene es en buena parte sobre versos de San Juan de la Cruz y Almutamid (de ahí el título); también está el "Di di Ana", de Pedro Peña.
Completo es: Aunque es de noche, tangos; Encima de las corrientes, canción; Galería, taranta; Dime Ana, tangos; Un pastorcito, canción; Amanecer, canción; Ignoran mis ojos tu presencia, bulerías; En un sueño viniste, canción; Arboles, jaberas; Agua clara, tarantos.
El disco se reeditó con otra portada, mucho más fea, y en cedé creo recordar que en el 92; la foto es un prime plano de la cara de Enrique. (José Manuel Gamboa)
Qué bien sé yo la fonte que mane y corre, aunque es de noche.
1. Aquella eterna fonte está escondida, que bien sé yo do tiene su manida, aunque es de noche.
2. Su origen no lo sé, pues no le tiene, mas sé que todo origen de ella tiene, aunque es de noche.
3. Sé que no puede ser cosa tan bella, y que cielos y tierra beben de ella, aunque es de noche.
4. Bien sé que suelo en ella no se halla, y que ninguno puede vadealla, aunque es de noche.
5. Su claridad nunca es oscurecida, y sé que toda luz de ella es venida, aunque es de noche.
6. Sé ser tan caudalosos sus corrientes. que infiernos, cielos riegan y las gentes, aunque es de noche.
7. El corriente que nace de esta fuente bien sé que es tan capaz y omnipotente, aunque es de noche.
8. El corriente que de estas dos procede sé que ninguna de ellas le precede, aunque es de noche.
9. Aquesta eterna fonte está escondida en este vivo pan por darnos vida, aunque es de noche.
10. Aquí se está llamando a las criaturas, y de esta agua se hartan, aunque a oscuras porque es de noche.
11. Aquesta viva fuente que deseo, en este pan de vida yo la veo, aunque es de noche.
En esta sección voy a recoger los mejores temas flamencos -para mí- en los que se haya adaptado a un poeta. Los derechos de autor del nombre de la sección se los debo al programa de radio de José María Velázquez-Gaztelu. Se los pagaré con admiración.
Empezamos por Miguel Hernández y Enrique Morente, inmenso poeta el primero, y grandísimo cantaor el segundo.
Esta entrada se la dedico al Blog hermano Letras + Flamenco que me ha refrescado la memoria con la versión del "Niño Yuntero" por Manuel Gerena.
En su Disco de 1971, "Homenaje Flamenco a Miguel Hernández" Enrique Morente adaptó el poema de Miguel, El Niño Yuntero, por malagueña y bandolá. La guitarra la puso Perico el del Lunar, hijo.
De su disco de 1977, "Despegando", el tema que más me impresiona de Enrique Morente es esta adaptación de la "Elegía a Ramón Sijé", a modo de epitafio. La guitarra es la de Pepe Habichuela.
Yo quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupas y estercolas, compañero del alma, tan temprano. Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal te ha derribado. No hay extensión más grande que mi herida.
Ando sobre rastrojos de difuntos, y sin calor de nadie y sin consuelo voy de mi corazón a mis asuntos.
No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada. En mis manos levanto una tormenta de piedras, rayos y hachas estridentes.
Volverás a mi huerta y a mi higuera: por los altos andamios de las flores pajareará tu alma colmenera de angelicales ceras y labores. Volverás al arrullo de la reja de los enamorados labradores.
A las aladas almas de las rosas del almendro de nata te requiero que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero.
Compañero...
No sé puede ser más grande... (La Porverita del nudo en la garganta)