LUIS DE LA PICA. EL LLEGA TARDE....
Hace 4 días
Cuantos paseos me debes / Barrio de la Triniá / cuantas veces me han tapao / las sombras de tus paredes. (Jabera por Juan Villodres)
"Flamenco material"
"Hacen falta tablaos, cultura flamenca de base, no elementos prestigiadores, no diplomas ni medallas..." Por V. A. Gómez
VÍCTOR A. GÓMEZ Vaya por delante que me alegra bastante que el flamenco haya sido declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, siempre y cuando esa designación se traduzca en algo material –y no sólo en enviar la integral de Camarón y Paco de Lucía en una cápsula espacial para que los marcianos aprendan a hacer palmas y jaleos–. Pero, en el fondo del asunto, hay algo que le preocupa al tiquismiquis que firma estas líneas: ¿hay demasiadas chaquetas y corbatas metidas en el mundo del jondo? ¿Hasta qué punto se están desarrollando tantas iniciativas para convertir al flamenco en una iniciativa más de promoción turística que cultural? En lo puramente artístico, ¿se está haciendo de esta forma de expresión algo puramente conceptual, de salón?
Dicen que la declaración de la Unesco servirá para proteger el flamenco –vamos, como si fuera un dolmen antequerano–. Me está dejando de gustar esa palabra, protección. Inmersos como estamos en una sociedad que utiliza a las víctimas reales y crea otras, en mi opinión, ficticias –supongo que para avalar el supuesto carácter necesario del sistema, del Estado, de la burocracia–, el verbo proteger se está convirtiendo en insidia y subterfugio. ¿Necesita el flamenco de protección? Lo que pide a gritos –perdón– es difusión y divulgación, y que el público acabe interesándose por él. Porque en Málaga ha habido estimulantes iniciativas casi pantagruélicas que terminaban en shows con medio aforo vendido. ¿Por qué? Quizás no haya ya suficiente público interesado –y a la gente, afortunada o desafortunadamente, no se la puede obligar a ejercer de autóctona y patria–; quizás el tufo institucional, con la excusa de prestigiar, repela a la hora de hablar de un arte como éste, nacido en la calle, en el barrio, en el tablao, de la expresión colectiva sin más separaciones ni tarimas que las que permiten el taconeo.
Repelús
Además, por mi experiencia cultural, al público potencial le da un cierto repelús acercarse a algo que se promociona en términos de, digamos, supervivencia. Me explico; fíjense en el cine español: sinceramente, creo que cuantos más actores y directores digan en las entrevistas en las que venden sus nuevas películas que «hay que ir al verla para apoyar el cine español, que el gigante yanqui se lo come todo» –por no hablar de que la mayoría que dice eso si le llama el «gigante yanqui» pierde el oremus mientras hace las maletas y busca el primer vuelo a Los Ángeles–, más se crea ese cierto oenegeísmo que en cultura realmente no funciona; la gente, cuando paga su entrada, quiere divertirse o enriquecerse, digamos, espiritualmente, no apoyar tal cosa gracias a su donativo.
Por supuesto que mola que haya flamenco en los teatros, que haya cantaores y bailaores que asuman presupuestos alejados del jondo de raíz, que hagan suyos, desde su arte y expresión, conceptos de vanguardia o de sones populares y asimilables; también que se apoye a creadores nuevos y antiguos, que se organicen ciclos de actuaciones, que se invierta dinero público en este tipo de asuntos. Pero hacen falta tablaos, cultura flamenca de base, no elementos prestigiadores, no diplomas ni medallas. Porque esto de la cultura –ya lo comprobamos todos con lo de la lucha por la Capitalidad Europea de la Cultura 2016– va camino de transformarse en un sucedáneo de las olimpiadas, en una vía más para que los políticos se hagan la dichosa foto.
El trío del viernes pasado, día 5 de noviembre, en la Peña el Piyayo (Rincón de la Victoria): el cantaor Juaneque, el tocaor Pepe Reina, y la conferenciante Lourdes Gálvez del Postigo.
Proyección de la película “El Dorado” (Francia, 1921), dirigida por Marcel L’Herbier. Presentación a cargo de Pedro G. Romero. Jueves, 14 de octubre de 2010, 19.30h.Las vanguardias artísticas y el flamenco en una sorprendente experiencia, más que una coincidencia tan solo. Una de las obras fundamentales de la primera vanguardia del cine francés, la llamada “impresionista”, se titula precisamente El Dorado y tiene al flamenco por tema. Fue dirigida en 1921 por Marcel L’Herbier y producida por Gaumont.
Centre Cívic Parc Sandaru (Buenaventura Muñoz, 21. 08018 BARCELONA).
La joven cantaora granaína Gema Caballero y el guitarrista barcelonés Pedro Barragán se reencuentran con la afición catalana en El Dorado
Ambos artistas, en plena progresión, no actuaban juntos en Catalunya desde los festivales de Nou Barris y 30 Nits de Sabadell de 2007.
Gema Caballero (cante) y Pedro Barragán (guitarra).
Jueves, 7 de octubre 2010, 20 h.
Centre Cívic Parc Sandaru (Buenaventura Muñoz, 21. 08018 BARCELONA).
La cantaora Gema Caballero (Granada, 1979) acaba de obtener un nuevo éxito en el espectáculo “Cuando las piedras vuelen”, de la bailaora Rocío Molina, recién presentado en la XXX Bienal Flamenca de Sevilla y a punto de emprender una amplia gira internacional.
Desde que en 2005 fue becada por la Fundación Cristina Heeren, Gema Caballero ha desarrollado una extensa línea de colaboración con destacadas figuras del baile, como Mario Maya, Antonio Márquez, José Barrios, Rafaela Carrasco, Concha Jareño, o, en el caso más reciente, Rocío Molina. Pero no por ello deja de ser una cantaora muy personal en el cante alante.
Sus cualidades vocales: amplio registro y excelente afinación, junto al conocimiento del repertorio clásico, y a un buen sentido de ritmo, practicado ampliamente en sus distintas colaboraciones para el baile, le permiten abordar una gran variedad de estilos que ejecuta siempre desde un sonido personal.
Tras el Festival Flamenco de Nou Barris ( 2005 ) y la programación flamenca del Festival 30 Nits, en 2007, ambos artistas han actuado en lugares tan diversos y relevantes como el Festival Voix de Femmes de Paris, el Teatro Bretón de los Herreros de Logroño o las peñas Pastora Pavón, de Sevilla, o Enrique Morente, de Oviedo.
A su vez Pedro Barragán (Barcelona, 1979), formado en el Conservatori Superior del Liceu de Barcelona, y la Fundación Cristina Heeren de Sevilla, donde actualmente ejerce como profesor de guitarra, tiene una larga trayectoria como guitarra de acompañamiento. Ha acompañado, tantos a artistas consagrados como a los de su generación, siendo en la actualidad uno de los guitarristas habituales de la cantaora Carmen Linares.

